Trastornos hipercinéticos y su influencia en la conducción

Trastornos hipercinéticos y su influencia en la conducción Trastornos hipercinéticos y su influencia en la conducción

Estos trastornos están constituidos por un grupo de enfermedades que cursan con alteraciones del movimiento y la postura, pero no con pérdida de fuerza.

Trastornos hipercinéticos

  • Temblor fisiológico: es un movimiento involuntario que puede aumentar en situaciones de ansiedad.
  • Temblor esencial: con frecuencia es familiar, y afecta a manos, cabeza, cuello, piernas y habla. En estos casos es obligatorio el tratamiento con betabloqueantes, y la posibilidad de conducir dependerá del resultado terapéutico.
    Si el temblor comienza por encima de los 65 años, es un temblor senil, a menudo asociado a enfermedades neurológicas del sistema nervioso central.
  • Temblor cerebeloso: es el temblor de intención como el de la esclerosis múltiple y de otras enfermedades de las vías cerebelosas, y se manifiesta por la oscilación de una extremidad cuando ésta se aproxima a un objetivo.
    Su tratamiento es difícil, por lo que puede limitar seriamente la conducción.
  • Mioclonías: son sacudidas rápidas que se producen por contracturas musculares bruscas y breves. Pueden ser una manifestación comicial y, a menudo, aparecen en enfermedades neurológicas o trastornos neurodegenerativos.
  • Corea: es un movimiento involuntario, impredecible e irregular que afecta a varias regiones corporales, y que puede inducirse por fármacos como los neurolépticos.
    La corea de Sydenham puede tener un inicio brusco o insidioso, y puede ser unilateral o bilateral.
    La corea asociada al lupus eritematoso diseminado es hemicorporal, aunque en algunos casos puede ser generalizada, y su curso es variable.
    La corea de Huntington es hereditaria y caracterizada por demencia, corea (movimientos involuntarios de las extremidades) y trastornos de la conducta. Tiene un curso progresivo y es incapacitante.
  • Balismo: es un movimiento irregular, violento y de gran amplitud que afecta a la musculatura proximal de las extremidades. Suele ser hemicorporal y su primera causa es el accidente cerebrovascular.
  • Distonía: son movimientos lentos y mantenidos que producen alteraciones posturales. Hay casos de origen idiopático, como las distonías focales primarias que incluyen el blefarospasmo, la tortícolis espasmódica y la distonía de extremidades. El tratamiento es difícil y de escasos resultados.
    Las distonías secundarias suelen estar producidas por medicamentos como metoclopramida, levodopa y agonistas dopaminérgicos directos. En ocasiones, la distonía es síntoma de enfermedades neurológicas.
  • Tics: son movimientos breves, rápidos e involuntarios, simples o complejos, que son estereotipados y repetitivos. Pueden desaparecer de forma espontánea. Si son intensos, pueden interferir con la seguridad en la conducción y, por tanto, se debe intentar tratamiento médico con benzodiazepinas, clonidina, neurolépticos, etc.

Consejos

  • Trastornos hipercinéticos:
    • En casos graves, el temblor esencial incapacita totalmente la conducción.
    • El paciente debe conocer los posibles efectos secundarios de los betabloqueantes como broncoespasmo, ICC, bloqueo A-V, bradicardia, depresión, hiperglucemia, insuficiencia vascular periférica, etc., que pueden limitar la capacidad al volante.
  • Temblor cerebeloso: los pacientes con temblor de origen cerebeloso que no responden al tratamiento médico deben dejar de conducir, por la gran dificultad que tienen para precisar los movimientos del vehículo a través de sus mandos.
  • Mioclonías
    • Se desaconseja conducir por la posible pérdida de control del vehículo.
    • Si tratada la enfermedad causal y transcurrido un tiempo prudencial de observación el paciente se encuentra asintomático, el médico decidirá si puede conducir e informará en este sentido.
  • Corea:
    • La corea imposibilita la conducción.
    • El médico debe dar informe escrito al paciente.
  • Balismo: los pacientes que padecen balismo no pueden conducir y deben tener informe escrito por el especialista.
  • Distonía: en los casos secundarios, si el tratamiento etiológico es satisfactorio, desaparecerá la sintomatología, y se podrá conducir con informe médico aconsejando en este sentido.
  • Tics: el tic puede mejorar con medicamentos, pero el paciente debe conocer los efectos secundarios que provocan como somnolencia y disminución de reflejos.