El peatón de edad avanzada

No sólo los conductores, los peatones de edad avanzada también presentan un riesgo importante de accidentes, ya que los coches invaden todos los rincones y las intersecciones. Los pasos de peatones son los puntos de mayor accidentalidad de los mayores.

El peatón de edad avanzada El peatón de edad avanzada

No sólo los conductores, los peatones de edad avanzada también presentan un riesgo importante de accidentes, ya que los coches invaden todos los rincones y las intersecciones. Los pasos de peatones son los puntos de mayor accidentalidad de los mayores. La mortalidad debida a atropello es mayor a partir de los 60 años.

Por otro lado, en ocasiones, los mayores desconocen las normas y se les ve cruzando una calle por cualquier lado. Las imprudencias, si bien se cometen inconscientemente, acarrean todo un peligro ya que las personas de edad avanzada difícilmente logran asumir la situación, siendo muy normal que piensen que su “experiencia” logre suplir cualquier defecto de la edad o que por ser personas mayores tienen prioridad, por ejemplo, cruzando la calle por una zona indebida.

La disminución de su nivel de atención les lleva a respetar poco las señales de tráfico y a una percepción limitada del riesgo, de las distancias y de la proximidad de un coche.

Por otra parte, igual que la persona de edad avanzada en muchos aspectos de la vida se ve excluido o marginado, también sucede lo mismo en cuanto al entorno de la conducción y a la seguridad como peatón.

El tráfico no está diseñado para las personas de edad avanzada. Muchas veces, la persona mayor se encuentra con un ambiente adverso y hostil.

Quiere cruzar una calle y la persona de edad avanzada carece de agilidad y rapidez para esquivar los coches, teme caerse o que le empujen, y recuerda con dificultad las normas de circulación y el significado de las señales.

Si sus huesos le duelen, su marcha es lenta y se cansa caminando, acorta las distancias cruzando por lugares inadecuados esperando ser visto por el conductor que pueda venir.

Con frecuencia caminan por la calzada para evitar los coches estacionados y subir y bajar de las aceras, corriendo el riesgo de ser arrollados.

Consejos

  • Deben desplazarse por lugares conocidos.
  • Usar bastón si se tiene dificultad al caminar y tener cuidado con los pavimentos deslizantes.
  • Respetar las señales de tráfico y poner mucha atención a los pasos de peatones.
  • Al cruzar por el paso de peatones, debe hacerlo por la zona más alejada de los coches.
  • Cuando vaya a cruzar una calle, debe hacerlo inmediatamente que el semáforo se ponga en verde para los peatones, pues tendrá más tiempo para hacerlo, y nunca debe comenzar a cruzar si ya está en naranja.
  • Es conveniente que en los pasos de peatones no regulados con semáforo espere a cruzar cuando haya otras personas, para hacerlo acompañado.
  • Cuando pasee por caminos, siempre debe hacerlo de frente a los coches, sin ocupar la calzada y con ropa fácilmente visible.