La importancia del stop y el doble stop

CASO

Cada día voy a mi trabajo en scooter. Sólo veo ventajas en su uso: es rápido, evito los atascos, no tengo problemas de aparcamiento y es más económico que un coche.

De camino a mi oficina, siempre hago el mismo camino y paso por una intersección un poco problemática que está señalizada con una señal de "stop". Yo siempre lo respeto. El problema viene en que los coches aparcados en la calle a la me incorporo suelen tapar demasiado el campo de visión desde la línea de stop.

Hace unas semanas, hice el stop como cada día, pero al incorporarme no me aseguré bien de que no venía nadie y un coche que venía un poco rápido colisionó conmigo. La verdad es que no sé por qué dicen que tuve yo la culpa.

Segunda oportunidad:

El stop se coloca para indicar que la vía a la que te incorporas es más importante y, por lo tanto, los vehículos que circulan por ella tienen prioridad. Si partimos de esta premisa, nuestro protagonista se interpuso de manera indebida en el camino del coche que le arrolló, independientemente de que el turismo fuera más o menos rápido.

Entonces, ¿cómo debería haber actuado el usuario del scooter para saber que venía el coche? Como bien nos indica, el scooter hizo el 'stop' correctamente. Sin embargo, desde ese punto parece ser que no se ve perfectamente si viene algún vehículo por la vía con prioridad. En estos casos, hay que hacer lo que se llama un 'doble stop', es decir, después de la primera parada en la línea indicada por la pintura o la señalización vertical, hay que volver a detenerse antes de incorporarse en el punto en el que sí veamos perfectamente si viene o no un vehículo.

Parece claro que en este caso nuestro protagonista, a pesar de hacer el primer 'stop', no se dio cuenta de hacer el 'doble stop'. Con esa segunda detención antes de incorporarse, seguramente habría podido ver el coche que venía y habría esperado a que pasase antes de reemprender su camino al trabajo. Recuerda hacer el 'doble stop' cuando la visibilidad no sea completa.