Alcohol

Piénsatelo dos veces

Objetivo Cero: alcohol Objetivo Cero: alcohol

El consumo de alcohol constituye el factor de riesgo más importante de accidente de tráfico. El alcohol es una droga depresora que, incluso en pequeñas dosis, influye negativamente en la conducción, ya que perturba las aptitudes del conductor. El alcohol deteriora la capacidad de conducir y por eso, cuanto más alcohol se concentre en la sangre, más aumentan las posibilidades de sufrir un accidente mortal o de padecer secuelas e incapacidades permanentes.

El alcohol etílico se distribuye de forma uniforme por todos los tejidos y fluidos del organismo, excepto en la grasa. El hígado es el encargado fundamentalmente de eliminar el alcohol. Pero el proceso de desintoxicación etílica es mucho más largo que el de intoxicación.

Así por ejemplo, un varón sano de 70 kilogramos de peso que haya rebasado el límite de 0,5 g/l de alcohol en sangre, necesitará cerca de 5 horas para eliminar el alcohol en su totalidad, pues la velocidad de eliminación es de 0,15 a 0,20 g/l por hora. Para 1,2 g/l, llevaría unas 8 horas eliminarlo totalmente.

Los síntomas según la concentración de alcohol en la sangre son: 


Objetivo Cero: alcohol al volante

Excitabilidad emocional, disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio. Relajación y sensación de abandono, deterioro de los movimientos oculares, distorsión de las distancias o “efecto túnel”, y debilidad en la percepción de luces móviles.

Objetivo Cero: alcohol al volante

Reacción general lenta y comienzo de la perturbación motriz, con pérdida de la capacidad de concentración e intuición y falta de coordinación. Trastornos en la visión y alteraciones del equilibrio. Mala percepción de la luz roja.. Exceso de la confianza en sí mismo con desprecio de las señales. Comienzo de la impulsividad y agresividad al volante.

Objetivo Cero: alcohol al volante

Estado de embriaguez importante, reflejos muy perturbados y lentitud de las respuestas. Pérdida del control preciso de los movimientos y problemas serios de coordinación. Torpeza expresiva y motora. Disminución del rendimiento intelectual, con dificultad en las actividades mentales, como memoria y capacidad de juicio. Aparición de estados emocionales de agresividad ante contrariedades. Conducción temeraria.

Objetivo Cero: alcohol al volante

Embriaguez neta con posibles efectos narcóticos y confusión. Cambios conductuales imprevisibles y notable confusión mental. Visión muy borrosa, actitud titubeante y falta de coordinación de movimientos.

Objetivo Cero: alcohol al volante

Embriaguez profunda, estupor con analgesia y progresiva inconsciencia. Abolición de los reflejos, parálisis e hipotermia. Puede desembocar en coma. Imposibilidad de conducir.


Las cantidades de alcohol ingeridas no afectan de la misma forma a todas las personas sino que depende de factores como la edad, la constitución física del conductor, si se ha bebido en ayunas o durante las comidas, ritmo de consumo y otras muchas variables. Todas estas condiciones modifican la velocidad de aparición del alcohol en la sangre. Por eso es importante que seamos conscientes que si se ha ingerido alcohol, no se puede conducir. Ya no hay excusas. Únete a OBJETIVO CERO.