114
El profesor que trabaja en pueblos pequeños. Como diferenciar el espacio laboral y el de vida
La vida en un pueblo pequeño representa una experiencia personal y social que los que viven en entornos urbanos solo “saborean” en períodos vacacionales. Y no es sencillo capturar todos los ingredientes que dan cuerpo a ese modo de vivir. Para ello, claro, hay que vivirlo. Así ocurre con determinado tipo de profesiones que, por una razón u otra, encuentran acomodo en este tipo de entornos. Una de ellas es, y sin duda muy importante, la experiencia como docente, ordinariamente en formatos organizativos singulares, con menos alumnado del habitual y singularidades en la atención a diferentes edades en la acción cotidiana. La vida en entornos rurales, en términos generales, suele caracterizarse por eso que denominan la “calidad de vida”, esto es, al menos teóricamente, familiaridad y cercanía en las relaciones interpersonales, tranquilidad, lentitud en la vida cotidiana, distancias cortas en los espacios físicos, menor estrés, reducción del coste de la vida…
Si el docente, además de ejercer su profesión en jornada laboral, vive y convive en la comunidad, es evidente que, lo quiera o no, va a verse influido por esa suerte de circunstancias vitales y, consiguientemente, va a tener que saber tasar y medir adecuadamente hasta dónde y cómo configurar sus relaciones.
No es un proceso sencillo, por supuesto, pero la necesidad de con-figurar un modo de vida y relación, acorde a lo que el docente entiende mejor para su bienestar, es imprescindible tomarla en consideración y acotarla.
En este sentido dependerá, lógicamente, de lo que uno entienda que le mueve y conmueve, de lo que le parece necesario e imprescindible, y, claro, de cómo se quiere vivir. Habrá quien necesite un espacio de intimidad y privacidad preciso y acotado y quien viva especialmente bien, por el contrario, “mezclarse” más allá de lo que su acción profesional representa, unirse a actividades cívicas o culturales, etc.
Una cuestión sí parece evidente. En términos generales, la implicación con la localidad en otras actividades y espacios de desarrollo cultural de la misma suele generar un marco de conexión que ordinariamente.
Recursos
Una iniciativa de



