Inicio > Vademecum Salud Mental > La vida en la escuela: clima, convivencia y emociones > ¿Qué competencias sociales y emocionales se deberían desarrollar para prevenir diversos problemas (acoso, salud mental, racismo, rendimiento académico…)?

26

¿Qué competencias sociales y emocionales se deberían desarrollar para prevenir diversos problemas (acoso, salud mental, racismo, rendimiento académico…)?

El desarrollo de competencias sociales y emocionales es fundamental para crear entornos escolares seguros, inclusivos, propicios para el aprendizaje y para prevenir problemas como acoso, racismo, dificulta-des de salud mental o bajo rendimiento académico.

Para que estas competencias sean efectivas deben instalarse en el aula desde edades tempranas, ello no solo mejora el clima escolar, sino que también previene situaciones como las mencionadas anteriormente: acoso, racismo, problemas de salud mental y bajo rendimiento académico.

Las competencias más importantes para tener en cuenta serían:

Fomentar el autoconocimiento: enseñar a reconocer las propias emociones, fortalezas, debilidades y valores, y potenciar tanto una autoestima como la toma de decisiones conscientes.

Enseñar y potenciar la autorregulación emocional: enseñar a gestionar emociones como la ira, la frustración o la tristeza para evitar reacciones impulsivas y favorecer la resolución pacífica de conflictos.

Favorecer la empatía: enseñarles a comprender y respetar los sentimientos, perspectivas y experiencias de los demás. Es esta competencia la que será fundamental para prevenir el acoso, el racismo y fomentará la inclusión.

Habilidades de comunicación: enseñar a expresar ideas y emociones de forma clara, respetuosa y asertiva. Un lenguaje asertivo y respetuoso llevará a una conducta también asertiva y respetuosa.

Habilidades sociales: esta competencia les ayudará a establecer relaciones interpersonales adecuadas, a manejarlas emocionalmente de forma más eficaz y a reducir malentendidos.

Resolución de conflictos: enseñarles a identificar problemas, buscar soluciones compartidas y negociar acuerdos. De esta forma también se fomenta la convivencia pacífica, el respeto mutuo y el sentido de la pertenencia.

Pensamiento crítico y ético: fomentar este tipo de pensamiento a través de analizar prejuicios, estereotipos y actitudes discriminatorias.

Todo ello potencia una visión más justa y respetuosa del mundo. Estas competencias pueden integrarse en el currículo a través de tutorías, proyectos transversales, dinámicas grupales y modelos de enseñanza que promuevan la reflexión y el diálogo.

Una iniciativa de

Grupo Anaya
Siena
Fundación MAPFRE