El mejor plan del verano: ayudar a los demás

Veinte jóvenes participan en nuestro Programa de Voluntariado Internacional

Jóvenes participantes en el Programa de Voluntariado Internacional antes de viajar a República Dominicana.

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Acción Social

Hace ya más de tres años pusimos en marcha nuestro Programa de Voluntariado Internacional con la ilusión de fomentar entre los jóvenes el espíritu solidario y el compromiso con los demás. Desde entonces, cada edición ha ido creciendo y sumando nuevas experiencias.

Este verano, veinte jóvenes procedentes de cuatro países en los que Fundación Mapfre está presente viajaron a República Dominicana para colaborar con Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), una organización que trabaja para mejorar la vida de niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Todos ellos, hijos de nuestros voluntarios, demostraron que la solidaridad también se aprende en casa, se transmite de generación en generación y, sobre todo, se comparte.

Durante su estancia, participaron en diferentes tareas de mantenimiento, limpieza y construcción, aportando su tiempo y entusiasmo. Pero la experiencia fue mucho más allá del trabajo realizado. La convivencia con los menores de NPH, el contacto con el equipo local y la oportunidad de conocer de cerca otra realidad les permitieron crear vínculos que perdurarán más allá de este viaje.

Además de participar en las actividades de voluntariado, los jóvenes tuvieron la oportunidad de contar su experiencia a través de la fotografía. Para ello, les propusimos cuatro temáticas con las que observar y retratar la realidad que les rodeaba: manos, entornos, costumbres y alimentos.

El objetivo fue descubrir su mirada a través de pequeños detalles de la vida cotidiana y capturar momentos que, en ocasiones, dicen mucho más que las palabras.

El resultado es una colección de imágenes que nos invita a conocer esta experiencia y nos acerca a la realidad que vivieron en República Dominicana. Una manera de recordar lo vivido y compartirlo con quienes no estuvimos allí.

Manos

Manos que trabajan, ayudan, construyen y comparten. Un recorrido por los gestos cotidianos que reflejan la conexión entre las personas.

Entornos

Paisajes, espacios y rincones que formaron parte de su día a día. Una mirada al lugar que los acogió durante esta experiencia.

Costumbres

Tradiciones, escenas cotidianas y formas de vivir que les permitieron acercarse a la cultura dominicana y descubrir otras realidades.

Alimentos

Sabores y momentos alrededor de la comida que también forman parte de la identidad y la cultura de un país.

Año tras año, el compromiso solidario que dio origen a nuestro Programa de Voluntariado Internacional se multiplica y deja una huella que va en ambas direcciones: en las comunidades que los acogen y en quienes regresan a casa con una mirada más amplia del mundo.