El consumo de medicamentos es una realidad generalizada entre los conductores en España, pero su impacto en la seguridad vial continúa siendo un riesgo poco interiorizado. Este estudio, impulsado por Fundación Mapfre en colaboración con Fundación Bidafarma, la Dirección General de Tráfico (DGT), el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, realizado con la consultora Salvetti Llombart, analiza en profundidad esta relación desde la perspectiva del conductor y del entorno sanitario.
La investigación combina metodología cuantitativa y cualitativa, con 2.000 entrevistas a conductores representativos, así como entrevistas y grupos de discusión con profesionales de la salud y conductores medicados. Los resultados muestran que una amplia mayoría de conductores ha tomado medicación en los últimos años y que una parte relevante conduce bajo sus efectos, a pesar de reconocer el riesgo.
El informe evidencia una brecha entre conocimiento y comportamiento preventivo: los medicamentos no forman parte aún del “check mental” previo a conducir y predomina una falsa sensación de control. Por ello, concluye la necesidad de reforzar la prevención desde el ámbito sanitario y mejorar la visibilidad y eficacia de las advertencias, especialmente en la prescripción y dispensación, mediante una estrategia coordinada entre profesionales, instituciones y campañas públicas.
