El sueño de mejorar la vida de toda una comunidad en Guatemala

La asociación Futuro Vivo ofrece atención integral a menores y familias de un barrio marginal de ciudad de Guatemala

La asociación Futuro Vivo ofrece atención integral a menores y familias de un barrio marginal de ciudad de Guatemala La asociación Futuro Vivo ofrece atención integral a menores y familias de un barrio marginal de ciudad de Guatemala

En Concepción de Las Lomas, un pequeño núcleo rural que ha sido engullido por el expansionismo de la ciudad de Guatemala, el proceso de crecimiento de la urbe ha dado como resultado el hacinamiento y la degradación de la comunidad. No hay infraestructuras básicas, el único centro de salud ofrece servicios inadecuados y la escuela pública de primaria no tiene personal y capacidad de atención suficiente. La precaria economía de los habitantes de la comunidad basada en trabajos esporádicos y de poca cualificación no les permite cubrir las necesidades básicas mínimas.

Esta situación genera problemas de malnutrición, alcoholismo en los hombres, enfermedades, explotación infantil, violencia de género y abusos. Ante la falta de oportunidades, la juventud busca una salida rápida en el consumo de drogas, en las relaciones sexuales prematuras y en la afiliación a bandas callejeras juveniles.

En Futuro Vivo trabajan con la idea de que la educación es una herramienta imprescindible para facilitar el desarrollo de las personas que componen la comunidad, pero el programa llega más lejos, intentando satisfacer también las necesidades alimenticias, sanitarias y comunitarias de la población.

La escuela de Educación Infantil y Educación Primaria de Concepción las Lomas da apoyo pedagógico y psicológico y formación integral en el tiempo libre a cambio de la participación de las familias en labores productivas, de mantenimiento de la escuela y en procesos formativos. Además, todos los menores del Programa son alimentados diariamente (desayuno y comida) y las familias beneficiarias reciben orientaciones prácticas de nutrición. El programa también ofrece servicios sanitarios para garantizar un mínimo de salud y organizan talleres para jóvenes y adolescentes de música, baile, zancos, teatro y actividades deportivas. Y se ocupa de que las madres de los menores que integran el Programa Comunitario reciban una formación específica mediante los talleres de capacitación que se imparten para que tengan posibilidad de acceder a puestos de trabajo dignos.

A fecha de hoy, 400 personas se benefician de esta iniciativa que pretende, de forma gradual, mejorar la realidad y ofrecer un futuro mejor a los integrantes de esta comunidad.