Evita las dietas milagro. Elige salud.
Aprende a cuidarte con cambios graduales en tu alimentación y hábitos

Salud
Con el inicio del año, muchos sentimos la necesidad de “desintoxicarnos” de los excesos de las fiestas. Tras semanas de comidas abundantes, dulces y cambios en la rutina, el concepto de dieta rápida nos atrae como solución inmediata y nos olvidamos de que algunos de estas propuestas pueden causar más daño que beneficio a nuestra salud.
Las dietas milagro prometen resultados rápidos y definitivos, casi sin esfuerzo, exagerando las propiedades de ciertos alimentos o patrones de consumo más allá de lo que la ciencia puede respaldar. Pese a ello, según el estudio Estrategias de pérdida rápida de peso en la población española, realizado con 3.150 entrevistas junto a la Academia Española de Nutrición y Dietética, un 21 % de los participantes aseguró haber seguido alguna dieta milagro, entre ellas, las más famosas: la cetogénica, el ayuno intermitente, la paleolítica, la de la piña o las famosas dietas détox.
¿Por qué tienen tanto éxito? Según nuestro estudio Dietas milagro y sociedad española, su gran atractivo está en la promesa de obtener resultados inmediatos y sin sacrificio, generalmente a través de la adquisición de productos o programas que no son necesarios para perder peso, pero que se presentan como esenciales para lograr los objetivos.
El problema es que estas dietas no solo son complicadas de mantener a largo plazo, sino que, además, son más que cuestionables desde el punto de vista nutricional y pueden llegar a afectar a la salud. Estas dietas pueden producir carencias nutricionales y causar daños en cuerpo como en los riñones, hígado e incluso alteraciones hormonales. Por otro lado, el famoso efecto rebote suele traer frustración y baja autoestima.
La clave para cuidarte de verdad no está en atajos ni soluciones rápidas. Si quieres “limpiar” tu organismo y sentirte mejor, apuesta por cambios graduales en tu alimentación y hábitos, infórmate en fuentes de confianza y, cuando lo necesites, consulta a un profesional. Recuerda: cuidarse no es una carrera de velocidad, sino una carrera de fondo.