Educación Plus promueve el acceso al empleo de jóvenes de Costa Rica
El proyecto Talleres de Capacitación Vocacional forman a 450 jóvenes

Proyecto vigente
Costa Rica, con una economía de servicios y un mercado turístico consolidado, se enfrenta a una creciente desigualdad social y educativa. Por una parte, hay una creciente demanda de profesionales con conocimientos en computación, dominio de un segundo idioma, especialmente el inglés, y habilidades y destrezas necesarias para el turismo. Sin embargo, las instituciones públicas de enseñanza no están logrando cubrir esta necesidad, lo que genera una barrera insalvable para las personas que no pueden permitirse acceder a la educación privada.
Esta es la realidad que viven muchos jóvenes en situación de vulnerabilidad, que en su mayoría viven en barrios urbano-marginales en condiciones de pobreza extrema. Se trata de adolescentes entre los 12 y 17 años, con un alto potencial de deserción escolar que subsisten, en muchos casos, con unos ingresos familiares inferiores a un dólar diario.
Conscientes de esta problemática, Educación Plus trabaja con niños, niñas y jóvenes en alto riesgo social, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo y formación. Pero su proyecto Talleres de Capacitación Vocacional va un paso más allá: el objetivo es facilitar a estos menores el acceso al mercado laboral.
Para conseguirlo, 450 estudiantes van a realizar talleres trimestrales presenciales de manera que puedan desarrollar las competencias necesarias, técnicas y blandas, para su pronta inserción al mercado laboral costarricense en tres áreas:
- Construcción: formación en carpintería, soldadura, trabajos en acero y electricidad residencial.
- Bebidas y alimentos: capacitación en asistencia de cocina para restaurantes y hoteles, además de la realización de un curso en manipulación de alimentos.
- Servicios: capacitación en el uso de herramientas del paquete de Office.
Además, se imparte un bloque común de lengua inglesa durante nueve meses.
Educación Plus es un espacio físico, seguro y estable, en el que los menores aprenden y realizan prácticas y talleres que complementan su formación académica previa. Este entorno fomenta la orientación vocacional, fortalece el desarrollo personal y promueve su espíritu emprendedor.
Esta relación hogar-escuela-comunidad, además, ayuda a crear figuras referentes que funcionan como sistemas de apoyo tanto para el menor como para la organización, beneficiando así a toda la comunidad.