Cuando voy a esquiar ¿puedo llevar comida y bebida?

Es recomendable aprovisionarse de comida y líquidos, preferiblemente agua o alguna bebida isotónica, cuando se va a realizar alguna actividad en la nieve. Las bajas temperaturas de la montaña pueden llevar a creer que no será necesario hidratarse en abundancia, pero lo cierto es que no deja de ser una actividad física en la que se suda y se pierden sales minerales que hay que reponer. Es aconsejable detenerse de vez en cuando para hidratarse aunque no se tenga sensación de sed. Por su parte, la ingesta de alimentos, como por ejemplo un bocadillo o barras energéticas, proporciona al organismo la energía necesaria para completar la actividad y evita el descenso de azúcar en la sangre.

Por razones obvias de salud y de respeto al medio ambiente, tan sólo se puede comer en las zonas habilitadas para ello, que suelen situarse al pie de las pistas. Sin embargo, si el ejercicio que se realizará nos va a mantener alejados de la zona de restauración durante un tiempo considerable, es aconsejable llevar algún refrigerio en una mochila.

Las mochilas pueden ser una parte del equipamiento muy útil, ya que en ellas pueden guardarse las cremas protectoras para la piel y los labios, el teléfono móvil, la documentación, piezas de ropa y también alimentos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el esquí es un deporte en el que se alcanzan altas velocidades y los impactos los detiene el propio cuerpo. Por ello, es importante que la mochila vaya bien ajustada a la espalda, nunca en la parte delantera o en la cintura, y que en su interior no se depositen objetos duros como latas o botellas. En su lugar, se pueden llevar bricks blandos, que en caso de caída o golpe no agravan el impacto.

En el caso de realizar esquí de montaña (esquí alpino) es necesario llenar la mochila con otros objetos prácticos como pueden ser un piolet, crampones, una pala, una sonda Arva, entre otros, y, por supuesto, sustento alimenticio.

Mireia Arjona. ICE Salud