El médico me ha recomendado que reduzca la sal en las comidas. ¿Cómo puedo seguir una dieta baja en sal pero sin dejar de disfrutar de la comida?

La sal es un elemento muy común en nuestra dieta, y es necesaria para el correcto funcionamiento del organismo. Actualmente, la cantidad diaria recomendada es de 5 o 6 gramos, a partir de la cual la tensión arterial puede verse incrementada. La dieta habitual de muchas poblaciones mundiales sobrepasa esta cifra, siendo superior a 12 gramos en algunas regiones de Asia o del este de Europa.

Reducir el consumo de sal a 5 gramos al día -equivalente a una cucharita de té- se asocia a una disminución del 23% en la incidencia de un ictus o una embolia y a un 17% menos de episodios cardiovasculares, como la angina de pecho o el infarto de miocardio

Si el médico te ha recomendado reducir el consumo de sal, existen todo tipo de condimentos, especias, frutas y verduras que pueden ser buenos sustitutos:

  • Ajo, cebolla, puerro, cítricos (pomelo, naranjas y limones) y hierbas aromáticas (perejil, hinojo, clavo, orégano, albahaca, azafrán y jengibre). La pimienta también puede ser un buen reemplazo para la sal.
  • El aceite de oliva virgen o en sus diferentes variedades, además de su naturaleza cardiosaludable, dará un sabor mediterráneo a tu comida.
  • Las algas, cada vez más de moda en la gastronomía actual, son otra opción.

En el caso de utilizar sal, siempre es mejor consumir sal marina, con menos contenido en cloruro sódico que el resto de sales, de las que hay muchas variedades como la sal marina sin refinar que se obtiene mediante evaporación del agua del mar en las salinas. Tiene muchísimos oligoelementos y un sabor ligeramente más consistente que la refinada, por lo que se usa una cantidad menor; la sal Maldon, es un tipo de sal marina inglesa elaborada de forma artesanal y se presenta en forma de cristales planos.