¿Qué influencia tiene la sal en la hipertensión?

La relación directa entre el consumo de sal y la hipertensión arterial es un hecho ampliamente demostrado por muchos estudios durante los últimos años. La relación es directamente proporcional; es decir, a mayor consumo de sal no sólo se tiene más hipertensión, sino que también se sufren más episodios cardiovasculares y cerebrovasculares, que es lo mismo que decir que existe más frecuencia de infartos y angina de pecho, ictus y embolias.

La sal es un elemento común en nuestra dieta y es necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Actualmente, se ha establecido la cantidad de 5 ó 6 gramos de sal al día como cantidad recomendada, a partir de la cual la tensión arterial puede verse incrementada. La dieta habitual de muchas poblaciones mundiales sobrepasa esta cifra, y es superior a 12 gramos en algunas regiones de Asia o del este de Europa.

Una dosis de 5 gramos de sal menos al día –equivalente a una cucharilla de café– se asocia a una disminución del 23% de ictus y el 17% de eventos cardiovasculares.

Dado que los estudios demuestran una vez más que la disminución de sal en las comidas es una medida costo-efectiva, los gobiernos deberían reforzar este criterio en sus programas de salud anuales. Esta sencilla acción podría tener un gran valor con vistas a detener el progreso de la enfermedad cardiovascular, auténtica epidemia mundial que constituye la primera causa de muerte en los pacientes mayores de 60 años y la segunda en la franja de 15 a 59 años.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud