Pon el peso en los buenos hábitos

Para que un niño con sobrepeso no sea un adulto con problemas de salud

Pon el peso en los buenos hábitos Pon el peso en los buenos hábitos

Los niños aprenden por imitación. La dieta que se sigue en casa, el hecho de que se haga o no alguna actividad física; las pequeñas rutinas de la casa van a marcar los hábitos de los más pequeños. Los buenos hábitos se adquieren en la infancia y por eso, con pequeñas acciones puedes prevenir la obesidad o dar solución a ese problema de sobrepeso que ves aumentar en el menor.

Una primera pregunta que podemos hacernos es si comemos en casa de la manera más adecuada. ¿Y qué pasa con la actividad física? ¿Somos un ejemplo para nuestros hijos? Siguiendo estos sencillos consejos, la salud imperará en nuestro hogar:

  • Planifica siempre la lista de la compra. Evitar hacer la compra en momentos de hambre y si ya has contactado con un nutricionista, limítate a la lista de alimentos disponibles en el menú que te han recomendado.
  • Explora y alterna a menudo. Descubre nuevas variedades, recetas, presentaciones y texturas para los grupos de alimentos menos aceptados. Y recupera recetas tradicionales a base de legumbres, pescados, aves, huevos, en especial las cocinadas con base de hortalizas.
  • Haz partícipe a los niños y adolescentes. Anímales a que participen en las compras, en la cocina, en la selección de alimentos, preparaciones y recetas. Las actividades familiares refuerzan los hábitos.
  • Elige técnicas culinarias que requieren poca grasa de adición. Como la plancha, vapor, hervido, salteado, horno, papillote, etc.
  • Evita el abuso de una única textura o preparación para determinados alimentos (evitar verduras / legumbre siempre en puré o pescados siempre rebozados).
  • Controla los aderezos. Cocina con poca sal, hierbas aromáticas y especias para potenciar el sabor. Utiliza aceite de oliva para cocinar y aliñar.
  • Desgrasa las carnes antes de cocinar y quita la piel a las aves.
  • Lee siempre las etiquetas de los alimentos envasados. Y elige los que tengan menos cantidad de grasas, azúcares y sal.
  • Selecciona los alimentos. Mejor frescos, de temporada y de proximidad.
  • Incrementa la actividad cotidiana como ir andando al colegio, dar paseos o recorrer rutas de senderismo en familia. Disminuye el sedentarismo reduciendo el tiempo de TV, ordenadores y videojuegos (no más de 1h/día para los niños en edad preescolar y no más de 2h/día para el resto de niños y adolescentes) y evita la disponibilidad de TV, consola y ordenador en el dormitorio.

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