Proyectos Sociales en Costa Rica

La Asociación Proyecto Daniel ayuda a jóvenes con cáncer en Costa Rica

Mejora de la calidad de vida de jóvenes pacientes oncológicos, especialmente en tiempos de pandemia

 
Mejora de la calidad de vida de jóvenes pacientes oncológicos, especialmente en tiempos de pandemia

Inicio > Acción Social > Proyectos > Proyectos Internacionales > Costa Rica > La Asociación Proyecto Daniel ayuda a jóvenes con cáncer en Costa Rica

Proyecto vigente

La población adolescente que padece cáncer en Costa Rica era, hasta hace poco tiempo, totalmente invisible a ojos de la Administración: los protocolos médicos los incluían dentro del segmento de población oncológica adulta. El Proyecto Daniel, creado en 2010, trabaja para concienciar a la sociedad y a los responsables sanitarios de que estos jóvenes necesitan un trato diferenciado y apropiado para su edad.

Para Proyecto Daniel es muy importante que estos pacientes sigan siendo jóvenes, tengan ilusiones y proyectos de vida a pesar del reto que representa su enfermedad. Se les ofrecen espacios diferenciados dentro de los hospitales públicos en los que reciben su tratamiento y se les motiva para que compartan vivencias y conozcan a otros chicos que pasan por una situación similar. El objetivo es que entre todos construyan su propia comunidad de apoyo.

También se les proporciona un programa de salud mental a través del que, de forma recreativa, puedan participar en actividades que les ayuden a llevar su enfermedad con una actitud positiva evitando así caer en la depresión. Se les conciencia para que vean que lo que les está sucediendo es algo temporal y que, una vez terminado el proceso de su enfermedad, serán más fuertes, valorarán mucho más la vida y serán personas mucho más solidarias. Los lazos de amistad que se han creado en los hospitales, tanto con otros pacientes como con los voluntarios que participan en el programa, han fortalecido las actividades de esta iniciativa.

Apoyamos al Proyecto Daniel, de manera especial, en esta época de pandemia, en la que la preocupación entre pacientes y familiares se ha incrementado al representar una población de especial riesgo frente al virus. El trabajo de acompañamiento y las terapias recreativas que reciben estos jóvenes no pueden realizarse en estos momentos de forma presencial, por lo que el apoyo a través de las nuevas tecnologías se ha convertido en un elemento imprescindible. El esfuerzo se enfoca en estos momentos a conseguir que el distanciamiento social impuesto por la situación no sea un impedimento para seguir acompañando y devolviendo la esperanza y la ilusión a estos jóvenes.