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Todas las respuestas a tu disposición

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Sabemos que es difícil modificar los hábitos ya adquiridos y que en el proceso van a surgir muchas dudas. El propósito de esta sección es que puedas consultar distintas cuestiones sobre temas que te interesen relacionados con la salud y que estén en el ámbito de nuestro programa Vivir en Salud.

Puedes consultar todas las respuestas de nuestros expertos agrupadas en las tres temáticas siguientes:

Alimentación

Seguro que te has preguntado muchas veces qué comer si estás embarazada, las diferencias entre algunos alimentos, hasta qué edad tomar leche… Contestamos a éstas y otras muchas preguntas. No te quedes con dudas. Infórmate.

¿Es bueno tomar fibra como complemento alimenticio?

La fibra alimentaria se puede definir como la parte de las plantas comestibles que resiste la digestión y absorción en el intestino humano y que experimenta una fermentación parcial o total en el intestino grueso. Desde el punto de vista de la nutrición y en sentido estricto, la fibra alimentaria NO es un nutriente, ya que no aporta calorías al organismo porque no se absorbe.

Aunque actualmente esté muy cuestionado por diversos investigadores, incluir en la dieta alimentos ricos en fibra como legumbres, fruta, verdura, cereales integrales; el consumo frecuente de líquidos y la práctica de ejercicio regular nos pueden ayudar a prevenir algunas enfermedades como. 

  • Estreñimiento: el efecto más conocido de la fibra es su capacidad de facilitar la defecación. La fibra aumenta el volumen de las heces lo que produce unas heces más voluminosas y menos consistentes. Además, disminuye el tiempo de tránsito intestinal. Por lo tanto, un contenido adecuado de fibra en la alimentación es fundamental para prevenir y aliviar el estreñimiento. 
  • Diverticulosis o enfermedad diverticular: enfermedad caracterizada por la aparición de pequeñas bolsas en las paredes del colon en forma de dedo de guante llamadas divertículos. Aunque se ha postulado que la diverticulosis está asociada a la dieta pobre en fibra alimentaria, no hay pruebas científicas que avalen su prevención mediante el consumo de alimentos ricos en fibra alimentaria. 
  • Obesidad: Las dietas ricas en fibra pueden ayudar a controlar la obesidad por varias razones: primero, las dietas ricas en fibra poseen menos calorías en el mismo volumen del alimento; segundo, este tipo de dietas facilitan la ingestión de menor cantidad de alimentos debido a que prolongan el tiempo de masticación y por su volumen, ayudan a producir más rápidamente la sensación de saciedad y por último, las dietas ricas en fibra ‘secuestran’ parte de los azúcares y las grasas ingeridas, ralentizando su absorción, lo que disminuye el aporte final de energía. 
  • Hipercolesterolemia: la ingesta de fibra proporciona una menor absorción de colesterol. 

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Con qué frecuencia puede un niño comer dulces?

Las golosinas son alimentos compuestos por azúcares simples como glucosa, fructosa y sacarosa acompañado de aditivos y colorantes para realzar sabores  y  con los diferentes colores y formas hacerlas aún más atractivas a los niños. Aportan calorías con escaso valor nutricional. Los especialistas como endocrinólogos, pediatras y dietistas insisten que, si bien no hay que prohibir estos alimentos a los niños, sí que conviene limitar la ingesta semanal. Según un estudio realizado por la Sociedad Andaluza de Pediatría, uno de cada tres niños consume a diario golosinas y casi la mitad de los niños españoles las toma al menos una vez por semana.

El consumo diario de golosinas puede acarrear en el niño trastornos digestivos, obesidad infantil y sobre todo caries. En resumen, las golosinas representan un elevado aporte energético, poca proteína de escasa calidad, muy pocos minerales y ausencia de vitaminas, por lo que no deberían formar parte de la dieta habitual, reservando su ingesta ocasionalmente o a una vez por semana a modo de premio o excepción. 

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Qué alimentos me proporcionan mayor cantidad de agua?

El cuerpo humano está compuesto de agua en un 75% de su peso al nacer y casi en un en su edad adulta. Aproximadamente el 60% de dicha agua se encuentra en el interior de las células y el resto circula en la sangre y baña los tejidos. El agua es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

La ingesta diaria adecuada de agua para hombres adultos es de 3,7 litros y para mujeres adultas de 2,7 litros. Los líquidos (agua y otras bebidas) proporcionan entre 3 y 2,2 l por día en hombres y mujeres, lo que representa aproximadamente el 75-80% del agua total que debemos ingerir. El resto de agua a ingerir lo deben completar los alimentos, especialmente frutas y verduras, que deberían aportar aproximadamente un litro diario de agua.

Ejemplos de frutas y verduras con un gran contenido en agua son la sandía, las acelgas, el tomate, el pepino, el melón, etc. La gelatina se compone de un 100% de agua. Los productos lácteos también nos aportan agua.

Alimento Contenido %
Lechuga 94,8
Espinaca (hervida) 91
Tomate 93,6
Naranja 87,1
Manzana 84,8
Yogurt 86
Merluza 76,2
Pollo (asado) 38,6
Huevo hervido 73,5

¿Qué son los triglicéridos?

Los triglicéridos constituyen el principal tipo de grasa, junto con el colesterol, que se transporta por la sangre. Provienen en mayor medida de los alimentos de la dieta, aunque también pueden ser sintetizados por el hígado. Sirven para obtener energía, aunque si finalmente no son utilizados se acumulan en forma de grasa corporal. Los triglicéridos constituyen la mayor reserva de energía almacenada de nuestro organismo. Tambien son buenos aislantes térmicos (en forma de grasa ) y su degradación produce calor. 

El aumento de triglicéridos en sangre se llama hipertrigliceridemia, y constituye por si solo un factor de riesgo cardiovascular independiente de otros factores. Los niveles normales de triglicéridos en sangre varían con el sexo y la edad de la persona.

Los niveles normales son cifras menores de 150 mg/dl (miligramos por decilitro). Niveles de 200 a 400mg/dl son considerados altos. Debemos saber que los niveles de triglicéridos se alteran de manera sensible tras las comidas, por lo que para una correcta determinación de triglicéridos deberemos haber realizado ayuno de al menos 10 ó 11 horas.

Niveles altos de triglicéridos durante tiempo pueden causar obesidad, hígado graso y pancreatitis, entidad esta última que puede llega a ser grave. Un consejo importante si se tienen los triglicéridos elevados es comer una dieta baja en grasa y alimentos con bajo índice glicémico como las acelgas, el brócoli o los frutos secos. Deberemos evitar comidas grasas y bollería industrial, cambiando a una dieta más rica en frutas y verduras. En ocasiones esto no es suficiente, por lo que deberemos ayudarnos con medicamentos, siempre siguiendo el consejo del médico.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Por qué es importante cocer bien un huevo?

El huevo es un alimento muy completo, que aporta vitaminas y proteínas de alta calidad al organismo. Además es muy versátil, ya que podemos consumirlo de diferentes maneras, por si solo o formando parte de multitud de salsas.

Cocinar o cocer el huevo contribuye a evitar riesgos microbiológicos y a aumenta su valor nutricional. Una cocción adecuada destruye posibles bacterias contaminantes, como pueden ser la salmonella o el estafilococo. El proceso de cocción de los huevos consiste en llevarlos a ebullición. Normalmente se precisan de 8 a 12 minutos desde que comienzan a cocer para que queden perfectamente.

Con este tiempo de ebullición conseguimos que las proteínas de la clara y la yema se coagulen a causa del calor que las transforma de un estado líquido a otro sólido. Las albúminas que contiene el huevo se coagulan y lo hacen más fácil de digerir con lo que aprovecharemos al máximo los nutrientes que este alimento nos ofrece.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Qué diferencia existe entre las carnes rojas y las blancas?

Tanto las carnes rojas como las blancas constituyen un excelente aporte de proteínas de alta calidad y por este motivo su consumo es importante de cara a mantener una dieta equilibrada. Además de las proteínas, aportan minerales y vitaminas esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Las carnes rojas hacen referencia a carne de vacuno, buey, caballo y a carne de caza (perdiz, codorniz, etc.), incluso a vísceras. La carne considerada o llamada blanca es la carne de pollo, pavo o conejo. La carne de cordero o cerdo puede variar en coloración, siendo roja o blanca dependiendo de la edad del animal o de la parte del cuerpo.

Las carnes rojas y las vísceras contienen más cantidad de hierro que las blancas. También contienen en general más grasa y mayor cantidad de purinas. Las purinas son un producto de degradación de las proteínas y contribuyen a la formación de acido úrico, de ahí que los enfermos de gota deban abstenerse del consumo elevado de carne roja, ya que al tener cristales de ácido úrico en las articulaciones padecen artritis o inflamación de las articulaciones y el consumo elevado de carne roja puede empeorar estas patologías.

La mayor cantidad de grasa y sangre de la carne roja le da a ésta más sabor y la hace más sabrosa, que por ejemplo la carne de pollo.

En términos generales, se recomienda el consumo de tres o cuatro raciones por semana de carne, permitiéndose que sea carne roja tres o cuatro veces al mes. Se considera más saludable el consumo de carne blanca, ya que ésta posee similar valor nutricional pero contiene menos grasa y menos purinas, que consumidas en exceso se relacionan directamente con la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Qué son los alimentos funcionales?

Los alimentos funcionales son los que, independientemente de su valor nutritivo, ejercen un beneficio para la salud, bien mejorándola o reduciendo el riesgo de contraer cierta enfermedad.

Las condiciones que un alimento tiene que cumplir para ser catalogado de funcional son que sea seguro y que haya evidencia científica de los beneficios que aporta a la salud en los determinados grupos de edad.

Las autoridades alimentarias y sanitarias de todo el mundo reclaman a los consumidores que la ingesta de estos alimentos sea parte de una dieta equilibrada y en ningún caso un sustituto de la misma.

Un tipo de alimentos funcionales son los llamados “probióticos”, preparaciones que contienen microorganismos en cantidad suficiente para alterar la microflora del intestino y facilitar el tránsito intestinal. De este modo, ejercen el efecto beneficioso.

Los probióticos los tenemos disponibles en el mercado en yogures, otros productos lácteos y zumos de frutas, preferentemente.

Los beneficios que pueden obtenerse con la administración de probióticos dependen del número de agentes, dosis y características de la persona que se los tome.

Los probióticos más empleados son bacterias capaces de producir ácido láctico: los lactobacilos y las bifidobacterias.

Más ejemplos de alimentos funcionales, además de los probióticos, son los huevos enriquecidos con ácidos grasos esenciales omega-3 para reducir problemas cardiovasculares, y las mantequillas enriquecidas con fitosteroles para reducir el colesterol.»

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

Si soy hipertenso, ¿debo evitar el café?

¿Qué hay de cierto en la creencia de que la cafeína aumenta la tensión arterial? En este sentido se han realizado varios estudios intentando demostrar la verdadera influencia de su sustancia activa, la cafeína, sobre la tensión arterial.

En un metaanálisis –análisis epidemiológico de calidad que intenta analizar los diferentes resultados de muchos estudios– se concluyó que, en efecto, la cafeína puede causar un pequeño incremento transitorio de la presión arterial. Sin embargo, consumos moderados no se asociaron a mayor riesgo de sufrir hipertensión.

El consumo habitual y continuado en el tiempo puede incrementar la presión arterial en algunos individuos, efecto que desaparece al disminuir la ingesta o al tomar café descafeinado.

Además, parece ser que el efecto de la cafeína es menor cuando se ingiere por medio del café que cuando proviene de otras sustancias (bebidas de cola, cacao…).

En resumen, las personas con hipertensión deben ser cautas en cuanto a la ingesta de café; consumos esporádicos sólo causan pequeñas oscilaciones transitorias en la presión arterial, pero consumos habituales y en cantidad sí ocasionan un efecto de incremento moderado en la presión arterial de algunos individuos.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

¿A qué edad pueden empezar los niños a tomar café?

Los niños no deben tomar café. El café contiene cafeína, sustancia estimulante en el cerebro que origina otros muchos efectos; por ello, no es recomendable en edad infantil. La cafeína tampoco debe tomarse en los refrescos, como en las bebidas de cola. Los niños son más susceptibles a los efectos de la cafeína y, por lo tanto, esta sustancia, tomada en exceso, causa nerviosismo, irritabilidad, insomnio, e incluso taquicardia y palpitaciones, trastornos que en los niños podrían producirse con dosis muy inferiores. En la población adulta el café se está convirtiendo en una sustancia beneficiosa en varios aspectos, como un gran antioxidante y tónico cerebral. Pese a este hecho, la cafeína no se recomienda para los mayores ni para los niños en general, sino que su consumo está reservado a la etapa adulta.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

¿Qué dieta debo seguir para prevenir la osteoporosis?

La osteoporosis es el adelgazamiento del tejido óseo y la pérdida de la densidad en los huesos progresivamente. Es muy importante que desde la infancia se introduzca el hábito de ingerir diariamente alimentos ricos en calcio hasta pasada la adolescencia para contribuir así a conseguir el valor máximo de “pico de masa ósea”, valor sobre el cual, en la edad adulta, el contenido de calcio de los huesos va disminuyendo. Por debajo de unos valores determinados estándar se constituye la llamada osteopenia y en un plano más bajo aún, la osteoporosis. La osteoporosis constituye un factor de riesgo muy importante para que se produzcan fracturas óseas. Las fracturas más frecuentes con osteoporosis establecida son las de cadera y las vertebrales.

Así pues, resulta importante que la dieta diaria incluya alimentos ricos en calcio: además de los lácteos, la dieta debe tener vegetales y pescados, así como otros alimentos ricos en calcio como los frutos secos, sardinas, higos, garbanzos, helados, aceitunas, etc.

También es necesario que se cumplan los requerimientos de vitamina D, esencial para que el calcio ingerido se introduzca en los huesos. Esta vitamina precisa de la luz del sol o luz natural para su activación; por eso, es muy importante no sólo la dieta, sino también el ejercicio al aire libre. Actualmente, es muy común dar a estos pacientes y a los que padecen osteopenia suplementos de calcio en pastillas, a pesar de que su efecto y su aprovechamiento no están demasiado claros. Por otra parte, un exceso de aporte de calcio en pastillas puede aumentar el riesgo de problemas, como por ejemplo un incremento de cálculos renales. Las raciones recomendables en una dieta para prevenir la osteoporosis son consumir al menos 1.200 miligramos de calcio al día y de 800 a 1.000 unidades internacionales de vitamina D. Esta vitamina ayuda a absorber el calcio.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

¿Cuánta agua hay que beber al día?

La cantidad diaria de líquido recomendada es de dos a dos litros y medio de agua al día, en función de diferentes factores como la edad, el sexo, la exigencia física, las condiciones ambientales y las enfermedades preexistentes. Ingerir la cantidad adecuada de líquido sacia la sed, mejora los niveles de hidratación, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de las articulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Según el Estudio Hydra, 8 de cada 10 españoles conocen la importancia de la hidratación en la salud, aunque el 50% reconoce beber menos de las cantidades recomendadas por los expertos. Las necesidades de ingesta de agua aumentan en los deportistas, los adolescentes y los niños en general. Las personas mayores, los niños y los adolescentes son especialmente vulnerables a las consecuencias de la deshidratación, ya que en el caso de los mayores su mecanismo de detección e identificación de la sed falla y en los niños es inmaduro.

Por eso, es necesario vigilar que estos grupos reciban la suficiente aportación de líquido diario. Es necesario beber antes de tener sed. Por ello, se recomienda incluir el mayor número de bebidas posible para favorecer la ingesta total de líquidos. Para las personas sanas y dependiendo de la edad y de la actividad física, además de agua, consumir infusiones, refrescos, zumos, lácteos, caldos, etc., puede ayudarles a ingerir la cantidad de líquidos que necesitan. En el caso de los deportistas, una correcta hidratación es fundamental al desarrollar cualquier tipo de actividad física, así como una buena rehidratación durante la misma y después de ella.

Es preferible la ingesta de agua mineral que la carbonatada, aunque ésta también es válida como refresco y por sus propiedades organolépticas (color, olor, sabor). Debe tenerse en cuenta que las bebidas gaseosas también elevan la tensión arterial. Por lo tanto, es importante que la mayor cantidad del líquido ingerido sea agua, y el resto sean infusiones, refrescos, aguas carbónicas, etc.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

Cuidados de salud

Dejar de fumar, las dietas de adelgazamientos y los problemas posturales son, entre otras, algunas de las consultas que nos planteáis y que afrontamos en esta sección. Encuentra el tema que más te interesa o haznos tu consulta.

¿Puedo masajear la espalda de mi hijo si padece dolor cervical?

Lo primero que debemos hacer antes de dar un masaje a una persona con dolor cervical es identificar la causa del dolor, y con más razón todavía si se trata de un niño. Realizar masaje sin ser expertos y conocer la anatomía podría ser contraproducente y en los casos más extremos, producir una lesión. Solo si tenemos muy claro que el dolor cervical proviene de una contractura, podemos probar a hacer un ligero masaje y poner calor suave en la zona afectada, pero ante cualquier duda y si el dolor persiste es mejor acudir al médico para que trate de identificar la causa y proponga el tratamiento adecuado. Es importante tener en cuenta que una cervicalgia o dolor cervical puede ser causada por diferentes motivos, distintos a una contractura, como por ejemplo una infección o un traumatismo.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Cuánto tiempo debe pasar entre la cena y la hora de acostarse?

En general, para una buena alimentación, las cenas deberán ser ligeras o livianas. De esta manera, mejorará nuestra digestión y el sueño será más reparador. En la mayoría de los casos, la cantidad energética de la cena no debería constituir más del 20% de la cantidad de calorías diarias ingeridas, dejando la mayor cantidad de calorías para el desayuno y la comida. Será preferible realizar la cena al menos dos horas antes de acostarse, dejando así tiempo suficiente para que se haga la digestión y esta no interfiera con el sueño. Es aconsejable tomar antes de dormir una infusión relajante y sin teína, que facilite la digestión y a la vez el sueño.

Elige la dieta mediterránea, incluso si quieres hacer dieta y bajar unos kilos. La dieta mediterránea está a la altura en cuanto a resultados respecto a otras famosas dietas de adelgazamiento y permite elegir cenas saludables y ligeras. En la llamada dieta mediterránea existe un consumo moderado de grasa, el aceite de oliva como principal fuente de ésta, un consumo elevado de alimentos ricos en fibra (verduras, frutas, legumbres y hortalizas), pescado y aves de corral como fuente importante de proteínas.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿A qué altura se recomienda ubicar la cama para evitar sobreesfuerzos al levantarse o acostarse?

La altura ideal de la cama es la que se adecua a las necesidades personales. Se recomienda que esté a una altura de entre 45 y 50 cm pero puede variar dependiendo de la altura de cada usuario. Una forma fácil de calcular esta altura máxima es colocarse de pie junto a la cama con los brazos extendidos a los costados del cuerpo. Si con los dedos podemos tocar el colchón sin inclinarnos la altura de la cama es correcta.

El colchón y el somier deben ser rectos y de dureza intermedia, ni demasiado duros ni demasiado blandos, permitiendo una buena adaptación a las curvas naturales de la columna. La almohada se recomienda que sea baja para no forzar la curvatura del cuello, y la ropa de cama será manejable y de poco peso.

Es importante realizar de forma correcta los gestos de acostarse y levantarse de la cama, especialmente este último, después de haber estado varias horas tumbado en la cama con la columna vertebral en una posición relajada para evitar dolores de espalda.

Para levantarse de la cama partiendo desde la posición tumbado boca arriba, lo primero es flexionar las rodillas, girar el cuerpo sobre uno de los costados y después, apoyándose en las manos, incorporarse de lado hasta quedar sentado en la cama. Una vez sentado al borde de la cama, apoyarse en el colchón con las manos e impulsarse hacia arriba y adelante. No es recomendable pasar directamente desde la posición boca arriba a sentado, al ser uno de los movimientos con más riesgo para la columna por la importante sobrecarga que genera sobre la región lumbar.

Al acostarse debe hacer el movimiento contrario, es decir, sentado al borde de la cama, se recostará sobre uno de los lados apoyándose inicialmente en los brazos, después elevará las piernas del suelo flexionadas y finalmente las colocará sobre la cama.

Manuel Calpe Martínez, ICE Salud. Redactor con experiencia en salud y prevención

Tengo una contractura muscular en la espalda. ¿Cómo puedo reducir el dolor sin tomar ningún tipo de medicación? ¿Me serviría aplicar frío o calor sobre la zona afectada?

La contractura muscular es un motivo de consulta muy frecuente en atención primaria y traumatología. Supone una contracción involuntaria y continuada de un músculo que provoca dolor ante el movimiento y, en los casos más graves, incluso dolor en reposo. Algunas zonas muy frecuentes de contractura muscular son la cervical, en la parte posterior del cuello, y la lumbar, que origina el conocido dolor de lumbago.

Las causas de las contracturas musculares son los sobreesfuerzos, las malas posturas e incluso la exposición a corrientes de aire. A veces también pueden producirse por accidentes como, por ejemplo, el clásico latigazo cervical cuando recibimos un impacto por detrás en el coche. El latigazo cervical origina una fuerte contractura, así como dolor en la zona cervical que puede alargarse unos meses o incluso un periodo superior.

El tratamiento de las contracturas musculares son los antiinflamatorios (ibuprofeno, diclofenaco…) y los relajantes musculares como benzodiacepinas, precisándose en general varios días hasta su remisión. El calor local suave y seco alivia la contractura y ayuda a relajar el músculo. El frío, en cambio, suele ser contraproducente. En general, las contracturas precisan tratamiento con antiinflamatorios, salvo que estas sean muy suaves. En estos casos puede intentarse el alivio con pomadas o geles tópicos de estos mismos antiinflamatorios y mediante calor en la zona contracturada con una manta eléctrica o bolsas de agua caliente. Si la contractura no desaparece o el dolor no remite en unos cuantos días, es conveniente que se acuda al médico de familia para una correcta evaluación del caso.

Soy maestra y desde que ha empezado el curso me quedo afónica con bastante frecuencia ¿puedo prevenir las afonías de alguna manera?

La afonía, pérdida de voz o disfonía —pérdida parcial— es un hecho frecuente en personas que se ven forzadas a utilizar su voz con mucha frecuencia, por ejemplo, en profesiones como atención telefónica, profesor o incluso en cantantes profesionales. La afonía se produce por la inflamación de las cuerdas vocales, que se encuentran en la laringe. La utilización constante de las cuerdas predispone a que se afecten mas fácilmente por virus y bacterias, presentes sobre todo en los meses de invierno. La inflamación y la infección producirán la disfonía primero y, si no hay solución, una afonía posterior. La afonía requiere la mayoría de las veces una visita médica, donde se valorará el cuadro y se solucionará con el tratamiento adecuado (generalmente antiinflamatorios y, si es necesario, antibióticos). Una afonía de un mes de evolución requiere una valoración médica inexcusable.

Algunos consejos clásicos para evitar la afonía son:

  • No forzar la voz más de lo adecuado.
  • No tomar líquidos muy fríos ni calientes.
  • La fitoterapia o el tratamiento con plantas medicinales a veces es útil: las gárgaras con manzanilla o tomillo alivian y son una solución antiséptica y antiinflamatoria.

También son de utilidad las infusiones con malva y eucalipto. El própolis, producto derivado de la miel de las abejas, es eficaz en la prevención de las infecciones respiratorias propias del invierno, por lo que podría resultar beneficioso tomarlo al inicio del curso, que coincide con la entrada de esta estación tan proclive a los resfriados.

Últimamente me siento muy cansada. ¿Podría ser que tuviera las defensas bajas?

La astenia o cansancio puede tener su origen en innumerables causas. Es muy popular la frase «tendrás las defensas bajas», pese a que realmente es una afirmación que no tiene demasiada base científica. Es frecuente la existencia de diferentes épocas del año en las que la persona se encuentra un poco más cansada de lo normal, bien sea por el exceso de trabajo, el estrés o el estado de ánimo, entre otros motivos.

La propia primavera puede causar una sensación de cansancio o fatiga, conocida como astenia primaveral. Deberemos consultar con el profesional cuando esta sensación de cansancio y de falta de energía se prolongue en el tiempo, es decir, cuando ya llevemos más de uno o dos meses y no la reconozcamos como normal en nuestro cuerpo. Tu médico probablemente realizará una analítica con los parámetros necesarios para poder identificar las causas.

Una de las razones más frecuentes de cansancio en las personas (sobre todo en chicas jóvenes y personas mayores) es la anemia. En las chicas, el sangrado menstrual provoca unas pérdidas de sangre y hierro que no están compensadas por la dieta diaria. Así, progresivamente, mes a mes, se va entrando en déficit de glóbulos rojos hasta que se desarrolla la anemia. En este caso, el aporte complementario de hierro durante unos meses solventará el problema. Las defensas bajas —o una bajada de glóbulos blancos—, al contrario, es infrecuente como causa de anemia o cansancio. Normalmente las defensas sufren pocas variaciones, salvo en personas con enfermedades muy concretas (como podría ser el VIH), por lo que desde luego no son la primera causa del cansancio.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud 

¿La tensión arterial puede variar a lo largo del día? ¿Me la puedo tomar en cualquier momento o es recomendable hacerlo a una determinada hora?

La tensión o presión arterial es por propia naturaleza oscilante, es decir, va variando en función de diferentes condiciones o situaciones: mañana o tarde, en reposo o en ejercicio, estando tranquilo o en situación de estrés, tras la toma de alcohol o café, etc.

La verdadera condición de la presión arterial es que sea oscilante y que los valores o cifras sean diferentes a lo largo del día. Lo realmente importante es que los registros sean menores a 140 milímetros de mercurio en la tensión arterial sistólica o alta, y menores de 90 milímetros de mercurio en la tensión arterial diastólica o baja.

La automedición de la presión arterial en el domicilio (AMPA) es una práctica cada vez más frecuente. Los aparatos de medición electrónicos son fiables y válidos, por lo que actualmente este sistema para controlar la presión arterial es uno de los métodos más reconocidos para el registro e incluso el diagnóstico de la hipertensión arterial. Además, la automedición evita —o al menos palia— el efecto llamado «hipertensión de bata blanca» o, lo que es lo mismo, un aumento de la presión arterial puntual en las personas más sugestionables, en las cuales el nerviosismo por tener cerca al personal sanitario provoca este aumento puntual de la presión arterial en la consulta, recuperando los valores tensionales normales al regresar al domicilio.

Normalmente se recomienda tomar la presión por la mañana, en condiciones de tranquilidad, en un ambiente relajado, sin haber fumado ni haber hecho ejercicio ni comido una hora antes, y con el brazo en el que se mide la presión apoyado a la altura del corazón.;

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

¿Cómo puedo detectar y prevenir el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad constituyen un fenómeno creciente, hasta el punto de que ya se los considera la epidemia del siglo XXI. El tipo de alimentación, cada vez menos sana, con alimentos precocinados, de origen industrial, y la menor introducción de frutas y vegetales en la dieta, unido al mayor sedentarismo y escasa práctica de ejercicio y actividades al aire libre, contribuyen a un progresivo aumento de peso.

Para saber si tenemos sobrepeso u obesidad, debemos calcular nuestro índice de masa corporal, (IMC). Hay que dividir nuestro peso en Kilos entre la altura al cuadrado en metros. Sólo se considera exceso de peso o sobrepeso si se supera el límite de 25 kg/m2 en el IMC. Podemos considerar obesidad a partir de 30 kg/m2.

Es importante saber dónde se produce este acúmulo de grasa. La obesidad con acúmulo de grasa en la zona abdominal está asociada a la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El perímetro de la cintura en los hombres no debería superar los 102 cm y los 88 cm en las mujeres.

Las enfermedades más relacionadas con la obesidad son la diabetes, la hipertensión arterial, la arterosclerosis y algunos tipos de cáncer.

La pérdida de peso cuando se padece obesidad debe ser lenta y gradual. La dieta tiene que ser equilibrada, variada, con menor porcentaje de grasas y basada en la dieta mediterránea.

Los hidratos de carbono deben constituir al menos el 50% de la dieta; las proteínas, el 15-20%, y las grasas, menos del 30%.

Un mínimo de actividad física es imprescindible para conseguir una reducción de peso y para mantenerlo. Con la actividad física se consumen calorías, se adquiere agilidad, mejora la calidad de los movimientos, el humor y estado psíquico, además de eliminar el estrés y la ansiedad.

El tratamiento actual de la obesidad requiere un enfoque integral y una supervisión por el médico o el especialista, que será el encargado de controlar los avances y proporcionar el refuerzo positivo que requiere un esfuerzo de estas características. En general, es mejor huir de pastillas milagrosas y tratamientos muy agresivos.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud

¿Debo usar faja siempre que levante pesos considerables?

Para levantar un peso de forma segura es necesario adoptar una postura correcta. El uso de fajas puede ser beneficioso a modo de paliativo, pero no se consideran una garantía de seguridad. Se puede dar el caso que una persona con una faja lumbar cargue un peso y, sin embargo, se lesione la espalda porque haya adoptado una postura errónea. Para levantar un peso correctamente es aconsejable mantener la espalda completamente recta, los pies separados y mirando en dirección al movimiento, buscando el equilibrio del cuerpo. También se debe procurar situar el peso lo más cerca posible del torso para no sobrecargar la espalda.

La faja puede ser un complemento más, igual que los guantes, pero hay que procurar que su uso no motive un exceso de confianza ni sirva de excusa para levantar más peso del recomendado (máximo 25 kg). Estos productos están diseñados para preservar la espalda de posibles lesiones, pero en el mercado existen muchos modelos que no garantizan la protección frente a peligros derivados de levantar, empujar, torcer, flexionar o extender la columna. Por ello, es importante usar fajas certificadas, que dispongan del marcado CE que garantice que cumplen con las normas de fabricación establecidas en la Unión Europea.

Mireia Arjona. ICE Salud

¿Cuál es la postura correcta para sentarse?

Para sentarse correctamente en una silla, es importante mantener la espalda erguida, de manera que la columna quede apoyada firmemente contra el respaldo. Es posible que la curvatura de la espalda no coincida con la forma del respaldo y que alguna parte, normalmente la inferior, quede suspendida en el aire. Para corregir la postura y ayudar a que la espalda descanse completamente se puede optar por poner un cojín. Una vez colocada la espalda, se deberá prestar atención a las piernas, para que queden perpendiculares al suelo y de forma que se puedan apoyar sin esfuerzo los talones y las puntas de los pies. En el caso de no llegar con los pies al suelo, nos podemos ayudar de un reposapiés o un taburete bajo que asegure la estabilidad de la planta del pie. Aunque se deberá tener en cuenta que la altura de esta banqueta permita tener las rodillas unos 5 cm por encima del asiento, y no reposadas sobre él.

Si se trabaja sentado, se debe procurar escoger una silla con una altura suficiente para que el tablero de la mesa quede alineado con nuestro esternón. También será recomendable que la silla quede lo suficientemente próxima a la mesa para evitar la tentación de inclinarse hacia delante. En cuanto al diseño de la silla, se deberán evitar los asientos blandos y los que no tengan respaldo.

Mireia Arjona. ICE Salud&

Ejercicio físico

Hacer deporte de forma correcta, prevenir lesiones y elegir la actividad más adecuada son algunas de las pautas que os damos para que cuides de tu salud. En esta sección contestamos a todas las consultas y resolvemos tus dudas.

¿Cualquier actividad física puede ayudar a mejorar mi condición física?

Lo más importante es que la actividad física que se vaya a realizar se adapte a los requerimientos específicos de la persona. En principio, cualquier grado o modalidad de ejercicio físico, adaptado a cada persona ejerce un efecto beneficioso para el organismo sin ninguna duda, ayudando a mantener nuestra salud y previniendo la aparición de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes entre otras muchas.

En principio, y salvo dificultades especificas de cada paciente (por ejemplo mala condición física, gran obesidad, problemas respiratorios, edad avanzada, etc.), todo programa de ejercicio físico debería constar de ejercicio aeróbico o al aire libre (como correr, ir en bicicleta o nadar), al menos 30 minutos al día 5 días por semana o de más tiempo si se realiza menos días; ejercicios de fuerza muscular (levantar pesas, hacer flexiones, abdobinales…) al menos dos días por semana; ejercicios de estiramiento y flexibilidad (pilates o yoga son buenas opciones) a fin de mantener los grupos musculares en buenas condiciones; y finalmente ejercicios de equilibrio postural (yoga), estos especialmente indicados en personas mayores para así ayudar a mantener un buen tono muscular y evitar las caídas, tan frecuentes en este grupo de personas.

En general, en personas que no están acostumbradas a la realización de ejercicio físico, se recomienda comenzar de manera suave, para ir aumentando de manera gradual hasta conseguir la adaptación de nuestro organismo a este nuevo estilo de vida más saludable.

En la guía para las familias de Fundación Mapfre “Vivir en Salud. Claves para estar bien” se pueden encontrar recomendaciones de actividad física para niños, adolescentes y para realizar en familia.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)

¿Puedo practicar ejercicio si padezco ciática?

La ciática es un dolor que puede ir desde la zona lumbar, pasando por el glúteo y la cara posterior de la pierna, hasta la punta del dedo gordo, que a veces puede ir acompañada de hormigueo o entumecimiento de la pierna. Normalmente es un dolor agudo e incapacitante que impide la deambulación normal de la persona que lo sufre, pero también puede ser un dolor menos agudo, sordo o sensación de ardor que permanece de manera crónica.

La causa más frecuente de la ciática es la hernia discal de la columna lumbar, que se produce en este caso a nivel de la ultima vértebra lumbar y la primera vértebra sacra L5-S1.

Normalmente, se utiliza tratamiento farmacológico para combatir el dolor. El reposo en cama no se recomienda salvo en el periodo de ataque agudo si el dolor es muy incapacitante. Se aconseja reducir la actividad durante los primeros días para luego, lentamente, comenzar a hacer vida normal. Es conveniente evitar levantar cosas pesadas o torcer la espalda durante las primeras seis semanas posteriores al ataque de ciática. El ejercicio debe comenzar de nuevo y de manera suave después de dos-tres semanas de la desaparición del dolor. Debe abarcar ejercicios para fortalecer el abdomen y mejorar la flexibilidad de la columna vertebral. A menudo es necesario realizar tratamiento de fisioterapia dirigido por profesionales.

Dr. Alfonso Pérez. Médico y director de equipo de EAP Roselló (CAPSE – Hospital Clínico de Barcelona)