APANID hace realidad muchos sueños

Una mirada lo puede decir todo

Una mirada lo puede decir todo Una mirada lo puede decir todo

Trabajando por la ATENCIÓN TEMPRANA, manteniendo nuestra ilusión, creemos en las posibilidades de hacer realidad muchos sueños.

Sueños que se hacen realidad mediante el APOYO de Fundación MAPFRE que a través de su programa Sé Solidario nos da la oportunidad de hacer visible las necesidades de los niños con discapacidad intelectual en sus primeras etapas de vida. Gracias a esta iniciativa solidaria y a las colaboraciones se ha generado una complicidad necesaria para hacer realidad nuestro proyecto.

La Asociación de Padres y Amigos de Niños Diferentes de Getafe, Comunidad de Madrid y Territorio Nacional (APANID), nace en 1968 en Getafe, con un claro objetivo de continuidad de atención a las personas con discapacidad intelectual durante todo su ciclo vital comenzando con los Centros de Atención Temprana APANID, donde sus profesionales ofertan atención ambulatoria, individualizada a través de programas de estimulación, logopedia, fisioterapia, psicomotricidad y psicoterapia, a niño/as (0-6 años) con necesidades especiales, originadas por deficiencias o alteraciones en el desarrollo, y a sus familias.

Presentamos a uno de nuestros “pequeños compañeros de viaje” y a su familia.

La historia en común con nuestros protagonistas comienza el 15 de mayo de 2015. Nuestro protagonista principal tenía por entonces 15 meses y un diagnóstico nuevo para nosotros: Enfermedad de Gaucher. No habíamos tenido nunca un caso con este diagnóstico. Lo tomamos como reto que cogimos con muchas ganas.

Ya en aquella sesión de acogida, nuestro protagonista no nos lo puso fácil “¡qué forma de generar secreciones!”. Mientras, su papa y su mama nos iban contando que cuando les confirmaron el diagnóstico les informaron que nuestro protagonista principal tenía un pronóstico incierto y quizás poco recorrido. Pufff. Se salieron de la consulta a dar un paseo para asimilar la noticia. “Se está poniendo algo moradito pero los padres parece que están serenos”, pensábamos las profesionales. Mirábamos a la mamá, al papá, estaban tranquilos y sonrientes observando a su hijo.

Tiempo después, su papá y su mamá confesaron que su “tranquilidad” aquel día no era tanta… pero se habían puesto la tarea de demostrar a nuestro protagonista principal que iban a ser competentes en todo momento. Y claro que lo demuestran. Desde ese primer día lo acompañan en este viaje, siempre, ¡no se pierden ninguna! Formamos un equipo en perfecta sincronía.

A pesar de aquel pronóstico inicial, nuestro protagonista principal, con sus ganas de vivir, nos ha ido demostrando que disfruta todos los momentos que pasa con nosotros con su sonrisa permanente, con sus provocaciones, con sus demandas si no se acierta con lo que quiere, con su cara de relax y bostezos ante los estiramientos de cuello, con su gateo rápido que le lleva a la reunión de equipo logrando plena atención del equipo, montando en moto, con el andador, reconociendo imágenes, y sobre todo, con su mirada compensando sus dificultades de manipulación y de comunicación…

Nuestra propuesta: se debe aprovechar esa mirada. Gracias al Programa de Sé Solidario de Fundación MAPFRE ¡se va a poder hacer realidad! Vamos a adquirir un Comunicador Visual controlado con la mirada.

Nuestro protagonista principal es muy generoso y ha accedido a ayudarnos en la puesta en marcha de este proyecto abriendo el camino a otros protagonistas que irán llegando cuando él y su familia estén en un “cole de mayores” donde continuaran esta historia tan bonita que se inició en el Centro de Atención Temprana de APANID.