¿Existen alimentos perjudiciales para niños de unos dos años, por riesgo de atragantamiento?

Cuando se piensa en los alimentos recomendados para niños menores de cinco años, se deben tener en cuenta dos factores: el tamaño y la textura. Los niños menores de dos años, o incluso los que ya los han cumplido, todavía no han desarrollado por completo el control de los tiempos de deglución, de modo que hasta un grano de arroz puede ingerirse de forma errónea e ir a parar a las vías respiratorias. Tampoco son capaces de masticar rápidamente, por lo que los trozos de comida algo duros o grandes también pueden resultar un problema y suponer un riesgo de atragantamiento o ahogamiento.

En general, hasta los tres o más años se deben evitar los pedazos de vegetales y frutas crudas duras (con piel o cáscara), la fruta deshidratada sin cocinar (pasas), las salchichas y los trozos grandes de carne, las uvas enteras, las nueces, los cacahuetes y las palomitas. También se debe tener cuidado con las golosinas; están prohibidos los chicles, los caramelos duros y todos los que por la forma y el color se asemejen a juguetes, ya que el niño puede confundirlos y atragantarse jugando.

A partir de los dos años, los niños hacen ya cuatro comidas (desayuno, comida, merienda y cena) y lo aconsejable es ofrecerles frutas frescas blandas en pedazos pequeños, como la calabaza, rica en vitamina A. También se pueden empezar a introducir en la dieta los huevos, el pescado, los mariscos y los productos lácteos. De hecho, para favorecer la dentición, se les puede dar leche con galletas antes de acostarse.

Mireia Arjona. ICE Salud