¿Qué cantidad de alcohol puedo ingerir sin perjudicar mi salud?

El alcohol se considera un producto tóxico para nuestro organismo. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud sigue vigente: cuanto menos alcohol, mejor.

Sólo consumos muy bajos, en torno a un vasito de vino tinto en las comidas, han demostrado ser beneficiosos para la salud cardiovascular en general.

Beber alcohol de una manera habitual y diaria por encima de esta recomendación puede causar problemas de salud como hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, úlceras de estómago, hepatitis alcohólica, cirrosis, etc.

Una manera fácil para saber cuál es la cantidad de alcohol diaria recomendable es dividir las bebidas en unidades básicas. Así, una cerveza o una copa de vino o de cava corresponderían a una UBE (Unidad de Bebida Estándar),equivalente a 10g de alcohol puro (correspondiente a una caña o un vaso pequeño de vino, mientras que una consumición de destilados (whisky, brandy, ginebra…) correspondería a dos UBE. Los límites razonables de consumición diarios serían menos de cuatro UBES para los hombres y dos UBES para las mujeres.

El alcoholismo o la dependencia del alcohol es un patrón más severo de consumo que incluye los problemas de abuso en la ingesta de aquél, así como de bebidas embriagantes, a pesar de los problemas físicos, mentales y sociales obvios ocasionados por el alcohol. Típicamente, también se observa pérdida de control: no poder dejar de beber una vez que se empieza; síntomas de abstinencia (síntomas relacionados con dejar de beber, tales como náuseas, sudoración, temblores y ansiedad), y falta de tolerancia (necesitar cada vez mayores cantidades de alcohol para sentirse embriagado).En los ultimos años se han producido, entre los jovenes españoles, cambios en los patrones de consumo de alcohol que son reflejo de las profundas transformaciones sufridas por la sociedad española en relación con el mundo de las drogas y las sustancias de abuso. A nivel epidemiológico el alcohol es la sustancia más consumida por los adolescentes y jovenes.El alcohol se ha convertido en un elemento básico de la cultura juvenil y de sus formas de ocio.

Los factores que más han contribuido a la generalización del consumo de alcohol es la existencia de todavía una gran tolerancia social y la escasa percepción del riesgo asociado a la ingesta de bebidas alcohólicas.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud