Acompañando a jóvenes estudiantes hasta su graduación

Bottom Line ayuda a cerca de 400 estudiantes sin recursos de Massachusetts a acabar sus estudios

Bottom Line ayuda a cerca de 400 estudiantes sin recursos de Massachusetts a acabar sus estudios Bottom Line ayuda a cerca de 400 estudiantes sin recursos de Massachusetts a acabar sus estudios

Los problemas que un estudiante sin recursos encuentra para graduarse no son solo económicos. La falta de adaptación académica y social también provoca que muchos jóvenes abandonen sus estudios antes de poder conseguir una titulación que les abra las puertas de un empleo.

El programa Bottom Line acompaña a estos jóvenes durante todo el periodo de estudios, desde que hacen la solicitud de la universidad hasta su graduación. A cada alumno se le adjudica una figura de acompañamiento, un Sucess Adviser, que mantiene contacto con él, tanto a distancia como viajando hasta su universidad, para estar al tanto de sus necesidades y preocupaciones y así poder ofrecerle apoyo para superar las dificultades que va encontrando en su adaptación académica y social.

Este programa se desarrolla en la localidad de Worcester en el estado de Massachusetts. El ratio de pobreza es del 19% y afecta mayoritariamente a población negra y latina. Para luchar contra esta situación, Bottom Line promueve que haya una primera generación en la que haya jóvenes bien formados que puedan acceder a trabajos de calidad y se conviertan en un ejemplo y pueden romper con el círculo de la pobreza para las siguientes generaciones.

Para posibilitar el acceso al empleo, Bottom Line ayuda a los estudiantes a definir sus intereses y conocer las tendencias de mercado de trabajo, para enfocar la mejor manera de incorporarse al mundo laboral. Además, este año se ha puesto en marcha el Career Connections Team, un equipo que se encarga de facilitar a los estudiantes contactos con potenciales empleadores, buscarles prácticas y mantenerles en contacto con el mundo de la empresa.

Este año casi 400 jóvenes sin recursos podrán comenzar sus estudios universitarios. Gracias a Bottom Line el 70% conseguirá graduarse y acceder a un trabajo que les permita salir de la pobreza.