Por una escuela sin violencia en Guatemala

La asociación Manabí quiere que 1.600 niños vivan en paz

La asociación Manabí quiere que 1.600 niños vivan en paz La asociación Manabí quiere que 1.600 niños vivan en paz

Las escuelas son el mejor instrumento de desarrollo y aprendizaje para la niñez y la juventud. Es el lugar por antonomasia donde se adquieren nuevos valores y se educa para la convivencia y la vida en sociedad.

Pero en Guatemala, sobre todo en las escuelas públicas, el nivel de violencia que se vive a diario es tal alto que, en lugar de la formación en valores, el aprendizaje principal es cómo sobrevivir a toda costa.

En 1940, en Guatemala, los maestros de las escuelas públicas se quejaban de que los 7 principales problemas disciplinarios presentes en las mismas eran: hablar sin permiso, mascar chicle, hacer ruido, correr en el pasillo, salirse de fila, violar el código de vestimenta, y arrojar basura. En 1990, eran: el consumo de drogas, el alcoholismo, el embarazo adolescente, el suicidio, la violación, el robo, y el asalto.

Dentro de esta crítica situación es habitual que haya niños y niñas que violentan verbal, física y emocionalmente a otros estudiantes. Y el resto aprende que la única respuesta posible es imitar los patrones de violencia para sobrevivir. Y los padres y madres justifican, en general, la conducta violenta de sus hijos e hijas, porque argumentan que “tienen que defenderse”. Las niñas, además, son consideradas débiles y eso las hace más vulnerables.

Para romper el círculo de violencia, este proyecto formará a 20 mujeres para que puedan ocuparse de la educación de niños y niñas en valores de no violencia. Todas ellas realizarán un curso formativo que les permitirá capacitarse para realizar, en coordinación con los maestros y maestras, actividades que fomenten los valores de convivencia en paz de los escolares. Para trabajar las actividades con los niños en las aulas. Se les suministrarán los materiales necesarios.

También se contempla la realización de una campaña de sensibilización con diversas actividades que permitan a los alumnos construir la paz en las aulas. Los niños llevarán a sus hogares mensajes de combate a la violencia, para involucrar a los padres y generar un cambio de actitud frente a la violencia en el núcleo familiar.

El proyecto, además, fomenta el empoderamiento femenino ya que capacita y anima a las mujeres a actuar como motores de cambio y como ejemplo para las niñas que sufren día a día la violencia en las escuelas.

A través de la educación, la sensibilización y el aprendizaje de valores y de formas de relacionarse sin violencia se puede conseguir que la paz llegue a las escuelas. La Asociación Manabí lucha para lograrlo.