Un refugio en el que 180 niños reconstruyen su futuro

Los Hogares Malen ofrecen un espacio de atención integral a niños en situación de vulnerabilidad

Los Hogares Malen ofrecen un espacio de atención integral a niños en situación de vulnerabilidad Los Hogares Malen ofrecen un espacio de atención integral a niños en situación de vulnerabilidad

Gracias a la labor de Mensajeros de la Paz, los menores que viven en los Hogares Malen, mejoran su salud, reconstruyen su identidad y sobretodo, recuperan su futuro.

Abandono escolar, deficiencias nutricionales, violencia familiar y social, consumo y abuso de drogas, desmembramiento del núcleo familiar, trabajo infantil y abuso y explotación sexual. Esta es la realidad en la que han vivido los niños que llegan a los Hogares Malen. Los menores, de cero a doce años, encuentran en el centro el hogar que no han tenido y un espacio en el que recomponerse física y psicológicamente.

La tarea de los profesionales de Mensajeros de la Paz comienza por restituir a los menores sus derechos en relación a la salud, a la alimentación, a la educación, a la recreación y, el más importante, el derecho a su identidad.

Un equipo profesional, formado por trabajadores sociales, psicólogas, psicopedagogas, médicos, nutricionistas, y personal de cocina, limpieza y mantenimiento, acompaña a los niños 24 horas al día en su desarrollo físico, psíquico y afectivo respetando la historia y la cultura que cada uno de ellos reconoce como propia.

A través de distintos talleres, como fútbol, vóley, danza, dibujo y cocina, y utilizando el juego como herramienta, los profesionales de Mensajeros de la Paz trabajan para rehacer el mundo de estos niños, atender a sus necesidades básicas y acompañarles en su desarrollo.

Para evitar una larga institucionalización de los menores, la asociación también promueve la inclusión social de sus familias, siempre que sea posible, para que los niños puedan volver a ellas. En estos casos se realiza un trabajo de apoyo y seguimiento familiar para evitar que los menores se vean de nuevo en situaciones ya vividas en el pasado. En el caso de los niños que no pueden volver con sus familias, el centro procura encontrar otros lugares en los que los menores establezcan vínculos significativos para que el tiempo de estancia en el centro sea el menor posible.

Los Hogares Malen ofrecen un espacio de atención integral fundamental para el desarrollo de los menores más desfavorecidos.