¿Qué precauciones debo tomar en la piscina para evitar ahogamientos de los más pequeños?

¿Qué precauciones debo tomar en la piscina para evitar ahogamientos de los más pequeños? ¿Qué precauciones debo tomar en la piscina para evitar ahogamientos de los más pequeños?

La piscina es un lugar idóneo para disfrutar con los más pequeños por diversos motivos: no es necesario ir a una zona de playa para bañarse, al estar más acotada hay una mayor vigilancia y menos probabilidades de perder de vista al menor, las zonas donde se hace o no pie están controladas e incluso se suele indicar la profundidad por zonas… Sin embargo, esto y que haya un vigilante no quiere decir que debamos relajarnos.

El ahogamiento es una de las 10 causas principales de muerte en niños y jóvenes en todo el mundo causando más de 370.000 fallecidos al año. Sólo en España más de 400 personas pierden la vida al año por ahogamiento, produciéndose la mayor parte de estos accidentes mortales entre los meses de junio y septiembre (el 45%).

Por todo ello, Fundación MAPFRE ha elaborado la Guía rápida: “Este verano, disfruta con seguridad de los espacios acuáticos”, donde se recopilan las principales recomendaciones para prevenir accidentes y ahogamientos. El informe indica que en 2013, un total de 54 menores fallecieron por ahogamiento, 28 de ellos tenían menos de 9 años.

En este caso nos centramos en las piscinas. Y es que durante 2013, un total de 37 personas fallecieron en piscina, el 19% del total.

En el caso de los ahogamientos de niños y tras analizar la información recopilada, parece que los niños se encontraban sin la supervisión de adultos en el momento del suceso. Por ello y en el caso de menores, es fundamental no perder nunca de vista a los niños cuando están en el agua y, para el caso de piscinas privadas, que se utilicen vallados perimetrales con cierres en las puertas y sin huecos por donde puedan acceder a la misma.

En el caso de piscinas públicas, es fundamental cumplir con las normas de seguridad y respetar las normas e indicaciones del servicio de socorrismo.

En general, se recomienda entrar en el agua con cuidado y mojarse antes de hacerlo. Si el menor no sabe nadar, es fundamental que utilice un chaleco flotante. Se aconseja además que se bañe con un adulto.

Igualmente debemos tener especial cuidado con la profundidad de la piscina. Si el adulto que acompañada al menor tampoco es muy bueno nadando, se recomienda no sobrepasar la zona donde no se haga pie. Tampoco es aconsejable bañarse si se está muy cansado o si se tiene cansancio.

No dejes que el niño bucee cerca de las zonas de desagüe ni que juegue con las rejillas. Evita también que corra alrededor de la piscina, ya que podría caer y sufrir una grave lesión. Procura también que no se tire a la piscina de cabeza, sobre todo si desconocemos la profundidad.

Por último, se recomienda ingerir con frecuencia líquidos y no exponerse demasiado al sol. En caso de emergencia, avise al socorrista o llame al 112.