David Cantero

‘Conozco gente muy mayor y muy capacitada para conducir y gente muy joven absolutamente incapacitada’

David Cantero David Cantero

‘Queda mucho por hacer para poder hablar de buenos conductores, de verdadera concienciación y de conducir correctamente’, así lo considera David Cantero, presentador de Informativos Telecinco (15:00 horas). El periodista ha sido entrevistado por ‘Seguridad Vial para Mayores’, Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, para hablar de seguridad vial, concienciación, velocidad, radares, reconocimientos médicos y mayores, entre otros temas. David Cantero es un motorista confeso. ‘Las carreteras no están pensadas ni preparadas para los motoristas sino para los coches’, asegura. 

  • En primer lugar, ¿cómo ves a los conductores españoles? ¿Están más concienciados? ¿Cometemos menos infracciones?
    En España, en general,  queda mucho por hacer para poder hablar de buenos conductores, de verdadera concienciación y de conducir correctamente. Posiblemente haya más conciencia sobre seguridad pero de forma a veces muy confusa y errónea. El problema de la seguridad en las carreteras no es simplemente una  cuestión de mantener unos límites de velocidad como autómatas. Hay que hacerlo, por supuesto, pero con sentido, con sensatez e inteligencia, y como ciudadanos conductores exigir que los que dictan esas normas también lo hagan con sentido común,  inteligencia y sensatez. Hay que aplicar todo el talento posible al tráfico, a la conducción, toda la buena educación, el buen juicio  y toda la pericia. Por desgracia hay gente que anda bastante escasa de todas esas cosas. 
  • ¿Crees que con la esperada recuperación económica aumentará la siniestralidad vial? ¿Es algo inevitable?
    Creo que la siniestralidad no disminuirá mientras no se formen buenos conductores y buenas personas desde la escuela. La educación vial debería ser materia obligatoria y destacada en los colegios. Se reducirá el día en que la gente sea consciente de que puede pasarle a ellos y empiecen a conducir de forma más inteligente y con más maña, con más prudencia al volante. Pero prudencia no es sinónimo de miedo, que es lo que parece que quieren inculcarnos, eso pretenden hacernos creer.
  • ¿Qué crees que debería cambiarse para seguir reduciendo la siniestralidad vial en España? Carreteras, vigilancia, educación…
    Principalmente, insisto, es una cuestión de buena educación (vial y general). Por supuesto habría que mejorar las carreteras, invertir en nuevas vías y en mantener mejor las que tenemos. Algunas son un verdadero desastre, con firme en mal estado y pésima señalización. Y sobre la vigilancia sería muy interesante dejar de tener esa sensación de “persecución” que impera hoy en día cada vez que sales a la carretera, y más aún cuando no siempre se persigue a los que realmente ponen en peligro la seguridad con su imprudencia y su torpeza. Antes la Guardia Civil de Tráfico estaba en la carretera para imponer respeto y ayudar, también para sancionar cuando era necesario. Ahora los conductores, muchas veces, los ven como meros recaudadores.
  • Los medios de comunicación ofrecen los datos de siniestralidad vial todos los fines de semana pero, ¿somos conscientes de la cruda realidad de los accidentes de tráfico? ¿Han conseguido los medios trasladar esta importancia a la sociedad?
    Relativamente. La utilidad de los mensajes y campañas no está del todo clara. Creo que la mayor parte de la gente ni siquiera imagina que les pueda pasar a ellos, creen que lo que sale en la tele siempre le pasa a otros. Por mi trabajo he podido ver muy de cerca la crudeza de muchos accidentes mortales, la muerte y las tragedias terribles que hay en las carreteras, y a pesar de toda su crudeza no es sencillo de transmitir a través de la pantalla. Y cuando lo haces no está claro que sirva de mucho…
  • Eres motorista, ¿te consideras un apasionado? 
    Soy un apasionado motero desde los 14 años, llevo toda mi vida subido en una moto con absoluta pasión y jamás he tenido un accidente. Tampoco en coche y tengo carné desde 1979. 36 años conduciendo coches y motos, millones de kilómetros y nunca he sufrido un accidente, siquiera leve. Tocaré madera…
  • ¿Consideras que el colectivo motorista está desprotegido frente al resto de usuarios de la vía?
    Completamente. Las carreteras no están pensadas ni preparadas  para los motoristas sino para los coches, están repletas de peligros, sobre todo llenas de guarda raíles que son mucho más que una amenaza, son una verdadera trampa mortal en caso de caída. Muchas calles y vías siguen teniendo pinturas deslizantes, grietas, parches, manchas de aceite, grava, arenilla, piedras, restos peligrosos, baches profundos. Salir a la carretera en moto en España es una prueba de supervivencia. Todo eso sin contar con que buena parte de los conductores no respetan para nada a los que van en moto, ni son conscientes de su vulnerabilidad. 
  • ¿Qué opinas de los radares? ¿Crees que están para recaudar?
    ¿Ah, pero sirven para otra cosa? Me parecen una herramienta de recaudación y un arma doble filo que se utiliza de forma torticera y completamente equivocada. Su uso actualmente es principalmente para eso, para sacar dinero, para poner multas en cadena, en masa, cuantas más mejor, y recaudar cientos de miles, millones  de euros de forma rápida y muy sencilla. Se colocan en zonas innecesarias, muchas veces absurdas, en tramos en los que no hay peligro ni sería necesario circular a escasa velocidad. Creo además que provocan atascos, que irritan, que despistan e inquietan a los conductores, que mucha gente va más pendiente de que no les pillen que de conducir correctamente. Creo que sólo deberían emplearse en zonas  muy contadas, en las realmente peligrosas y con criterios muy distintos a los actuales.
  • ¿A favor o en contra de aumentar la velocidad en las carreteras?
    A favor. Es ridículo tener que circular a 100 o a 120 por autovías absolutamente seguras, y aún más con la seguridad y la tecnología que ofrecen los vehículos actualmente. No hay ningún peligro en ir a 140 por ellas, al menos y por supuesto siempre con precaución, con sensatez y con toda la atención. De hecho muchísima gente circula a esa velocidad, eso sí, más pendientes de los radares y de que no les multen que de disfrutar conduciendo con seguridad y confianza. La reducción de velocidad no es la solución. Ir despacio no siempre es sinónimo de seguridad, creo que todo lo contrario, creo que los que circulan excesivamente lento provocan inseguridad, generan  tensiones, impaciencias, adelantamientos indebidos, despistes y, en muchos casos, accidentes. Creo que desde que se ha inculcado a los conductores que  ir “pisando huevos” es la solución la gente conduce mucho peor. Y además así se generan atascos cada día. La mala planificación de las carreteras, los embudos, la torpeza y la lentitud colapsan el tráfico, sin duda.
  • ¿Consideras que es importante que el conductor se siga formando a lo largo de toda su vida? ¿Crees que debería ser una formación obligatoria?
    Esa es, o debería ser, una tarea de por vida, desde el cole, y luego especialmente para algunos individuos que dudo que estén capacitados para manejar vehículos y andan por ahí tan tranquilos. Los exámenes de la DGT son una especie de trámite para conseguir un carné, un permiso, y no demuestran nada, no prueban que realmente alguien esté realmente capacitado para ser un buen conductor. Muchos aprueban a duras penas y ya está. Después te dejan salir a la carretera y ahí te apañes, es tarea tuya adquirir experiencia y aprender, algo que no sucede siempre, no en todos los casos.
  • Mucha gente reivindica que se hagan exámenes más exhaustivos en la renovación del carnet de conducir, especialmente para identificar problemas de salud en personas mayores. ¿Crees que los actuales reconocimientos son demasiado permisivos? 
    Habría que hacer exámenes más exhaustivos desde el minuto cero, desde el principio, y no sólo a los más mayores. Estaría bien ser más vigilantes ante los posibles problemas de salud que puedan incapacitar para conducir, por supuesto, pero también habría que vigilar muy exhaustivamente la capacidad intelectual y psicológica de una persona antes de permitir que circulara por ahí a los mandos de un coche, sea joven o mayor.
  • Muchos defienden poner un tope de edad para seguir conduciendo…
    Eso es una simpleza. Conozco gente muy mayor y muy capacitada para conducir y gente muy joven absolutamente incapacitada. Eso dependerá de cada persona, de cada caso. Lo que habría que hacer no es poner topes sino vigilar la verdadera capacidad de cualquiera que pretenda conducir, pero eso como casi todo lo comentado anteriormente forma parte de una especie de utopía. Queda mucho para conseguir que la mayor parte de los que conducen sean realmente buenos conductores. La sensatez, la pericia, la agilidad, la buena educación, la salud mental y física, el respeto, la empatía, deberían ser la norma, la verdadera prueba para ponerse al volante o al manillar de cualquier vehículo. 
  • Por último, un mensaje para los conductores…
    Ese es el mensaje. El respeto y la buena educación, la destreza al volante, la prudencia, la sensatez, son lo realmente importante, lo que realmente podría mejorar las cosas y evitar accidentes y no unas normas y unos límites de velocidad anacrónicos e innecesarios en muchos casos.