Nuestras Exposiciones Viajan

Así llegó la retrospectiva dedicada a Walker Evans a Sao Paulo, Stephen Shore a Berlín, Vanessa Winship a Las Palmas de Gran Canaria, la selección de dibujos de nuestra colección La mano con Lápiz a El salvador y Del Divisionismo al Futurismo al Mart, Museo di arte moderna e contemporanea di Trento e Rovereto, en Italia.
Una parte de nuestra programación viaja a museos e instituciones culturales en Europa, Norteamérica y Latinoamérica. Queremos llevar el arte a cualquier punto del globo. Y esperamos llegar cerca de ti.
88 exposiciones

Sakiko Nomura
Naked time 053, 1997
©Sakiko Nomura courtesy of Akio Nagasawa Gallery
Sakiko Nomura
– 31
Centro Cultural Antiguo Instituto Jovellanos (Gijón, Asturias)
Noche. Desnudez. Desenfoque.
La fotógrafa japonesa Sakiko Nomura (1967) trabajó durante veinte años como ayudante de Nobuyoshi Araki (Tokio, 1940), uno de los fotógrafos nipones más reconocidos. A partir de 1993, la artista comenzó a exponer con frecuencia en Japón y en otros países asiáticos, así como en Europa y México. Junto a sus imágenes, los fotolibros componen una gran parte de su producción, de los que ha publicado treinta y cuatro hasta la fecha.
El primer libro de Nomura, titulado Naked Room (La habitación desnuda), publicado en 1994, presenta en la cubierta el perfil del busto de un hombre joven desnudo, desenfocado. Estas son algunas de las características que a partir de ese momento definirán su obra. Al centrarse en el cuerpo masculino, Nomura subvierte las reglas de la fotografía de desnudo, por lo general, creada por hombres, y desafía los estereotipos de toda una tradición con gran peso tanto en Occidente como en Oriente y fundamentalmente en Japón.
Atraída por la oscuridad como reverso de la luz, en las fotografías de Nomura son protagonistas la noche y las sombras, la luz tenue, lo desenfocado como si la artista pretendiera encontrar una salida, o la luz al final del viaje.

Nicholas Nixon
Bebe, Cambridge, 1980
Colecciones Fundación Mapfre
© Nicholas Nixon
Nicholas Nixon. Colecciones Fundación Mapfre
– 28
Sala Rekalde (Bilbao, Vizcaya)
Retrato. Sencillez. Emoción.
Nicholas Nixon (Detroit, Míchigan, 1947) ocupa un lugar destacado en la historia de la fotografía de las últimas décadas. Centrado sobre todo en el retrato, y con un claro interés por las posibilidades descriptivas de la cámara, su obra revela una tensión entre lo visible, el contenido, y lo invisible, los pensamientos e inquietudes que afloran en sus imágenes.
Su trabajo en series explora mundos singulares con una notable preocupación social. La lentitud, los largos periodos, la ausencia de elementos dramáticos definen su obra. Nixon emplea una técnica sencilla, casi obsoleta, pero impecable, con el uso de cámaras de gran formato que imponen la cercanía y la cooperación de los retratados para mostrar los mundos próximos en los que fija su atención: los ancianos, los enfermos, la intimidad de las parejas o la familia.
En sus fotografías encontramos un hilo conductor claro y una extraordinaria capacidad para reinventarse que nos lleva desde las frías vistas de Nueva York o Boston de los años setenta hasta la conocidísima serie de Las hermanas Brown, una de las reflexiones más certeras sobre el paso del tiempo en la historia de la fotografía.

Raimundo de Madrazo
Muchachas en la ventana, c. 1875
The Metropolitan Museum of Art, Nueva York, Catharine Lorillard Wolfe Collection, legado de Catharine Lorillard Wolfe, 1887, inv. 87.15.131.
Crédito fotográfico: © The Metropolitan Museum of Art/Art Resource/Scala, Florence
Raimundo de Madrazo
– 21
Elegancia. Tradición. Destreza.
La obra de Raimundo de Madrazo (Roma, 1841 – Versalles, 1920), considerada en su época un símbolo de elegancia, emulación del pasado y respeto por la tradición, lo situó como figura fundamental en la escena artística y en los círculos sociales más distinguidos e internacionales de finales del siglo xix y principios del xx. No obstante, con el paso del tiempo y el advenimiento de las nuevas corrientes artísticas, su producción quedó relegada en la posterior historiografía artística.
Junto con Mariano Fortuny y Eduardo Zamacois, Raimundo de Madrazo fue uno de los pintores que se especializaron en la realización de obras de pequeño formato, muy del gusto del gran público de la época. El arte pasó de ser una cuestión privada de la monarquía y la aristocracia a constituir un asunto «para todos».
La obra de Raimundo de Madrazo se encuadra dentro de la pintura del juste milieu, realizada entre 1830 y 1848, que representaba el gusto mayoritario, por lo que gozó de gran éxito comercial y de crítica durante la segunda mitad del siglo xix. Sin embargo, su decadencia fue tan fulgurante como había sido su ascenso y solo recientemente ha comenzado a gozar del reconocimiento que merece.

Graciela Iturbide
Mujer ángel, desierto de Sonora, México. 1979
Colecciones Fundación Mapfre
© Graciela Iturbide
Graciela Iturbide. Colecciones Fundación Mapfre
– 07
San Diego Museum of Art (San Diego, USA)
Mística. Social. Poética.
Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942) es una de las fotógrafas mexicanas más destacadas de la escena contemporánea internacional. Su obra absolutamente única, es fundamental para comprender la evolución que ha tenido la fotografía en México y en el resto de América Latina.
A caballo entre lo documental y lo poético, su singular forma de mirar integra lo vivido y lo soñado en una compleja trama de referencias históricas, sociales y culturales. Su obra se caracteriza por un continuo diálogo entre imágenes, tiempos y símbolos; en un despliegue poético donde el sueño, el ritual, la religión, el viaje y la comunidad de conjugan.
Célebre por sus retratos de los indios Seris, por su visión de las mujeres de Juchitán o por su fascinante ensayo sobre los pájaros que lleva años fotografiando, el itinerario visual de Graciela Iturbide ha recorrido, además de su México natal, países tan distintos como España, Estados Unidos, India, Italia y Madagascar.
Su talento para enmarcar lo que llama su atención puede traer consigo una visión casi mística de lo cotidiano; en otras, nos lleva al centro mismo de cuestiones cruciales de nuestra sociedad.

Edward Weston
Drift Stump (Tronco arrastrado por el mar), Crescent Beach, 1937
© Center for Creative Photography. The University of Arizona. Edward Weston Archive
Edward Weston. La materia de las formas
– 02
Estética. Formalismo. Realismo.
El fotógrafo Edward Weston (Highland Park, Illinois, 1886 – Carmel Highlands, California, 1958) fue uno de los pioneros, junto con Alfred Stieglitz o Paul Strand, en la defensa de la emancipación de la fotografía de otras disciplinas artísticas. En este sentido, su trabajo resulta imprescindible para comprender, en sus inicios, la capacidad estética y perceptiva del medio.
El dominio de la técnica lleva a Weston a un formalismo en el que el encuadre se convierte en uno de los elementos más relevantes. En este sentido, elimina cualquier aspecto anecdótico y se centra en el motivo que le interesa, y lo hace con tal realismo y con tal exaltación del carácter bidimensional de la fotografía que este termina por resultar en una imagen abstracta. De este modo, el artista muestra que la figuración y la abstracción no se eximen la una a la otra, sino que son perfectamente compatibles.
La obra de Weston, fuertemente vinculada al paisaje y a la historia cultural estadounidense permite discernir una perspectiva única en el proceso de consolidación de la fotografía como medio artístico y su relevante papel en el contexto de la modernidad en las artes visuales.

Dana Lixenberg
Toussaint (Hermano de Selena), 1993
Defares Collection
© Dana Lixenberg
Dana Lixenberg
– 24
Maison Européenne de la Photographie (París, Francia)
Compromiso. Respeto. Retrato.
Nacida en Ámsterdam, Dana Lixenberg se instaló en Nueva York en 1989, donde desarrolló un enfoque fotográfico basado en la lentitud, la escucha y la atención a las relaciones. Como artista extranjera que observa Estados Unidos con una distancia lúcida, alimentada por su educación progresista, Lixenberg cuestiona con delicadeza los mitos del sueño americano. Sus retratos constituyen una contrahistoria a las representaciones dominantes de Estados Unidos.
En el centro de su obra, el ser humano sigue siendo el tema principal. Lixenberg construye un relato vivo de diferentes comunidades, desde figuras públicas hasta personas relegadas a los márgenes, honrando la plena humanidad de cada uno, más allá de su condición. Sus retratos, a menudo desprovistos de indicios contextuales, impiden lecturas reduccionistas: las celebridades aparecen en ellos con una presencia mesurada, mientras que ofrecen a las personas menos conocidas un espacio en el que afirmar su singularidad. Mediante una atención constante a los detalles y los matices, se mantiene alejada de los estereotipos. En el centro de su trabajo se encuentra la «danza lenta» con sus sujetos. Su enfoque sereno y su profundo respeto permiten establecer un vínculo auténtico y duradero.

Felipe Romero Beltrán
Marco. Habitación de Rafa, 2021-2024
© Felipe Romero Beltrán
Felipe Romero Beltrán. Bravo
– 29
Carré d’Art Nimes (Nimes, Francia)
Frontera. Conflicto. Reflexión visual.
La práctica fotográfica de Felipe Romero Beltrán (Bogotá, 1992) se sitúa en los límites de la fotografía documental al utilizar elementos propios de este lenguaje —registro de lo cotidiano de forma directa, construcción de documentos sobre una realidad histórica definida, etc.— y ponerlos a dialogar con otros de carácter artístico, pictórico o performativo. El resultado son imágenes que van más allá de lo puramente fotográfico para abarcar todo el ámbito de la visualidad.
A lo largo de su carrera, Romero Beltrán se ha interesado siempre por territorios que son o han sido escenario de tensión, conflicto y reflexión visual. Un buen ejemplo de ello es su proyecto Bravo, que resultó ganador en 2023 de la II edición del KBr Photo Award, el premio con el que impulsamos proyectos inéditos a través de una dotación en metálico, la exposición del proyecto en nuestras dos salas de exposiciones (Barcelona y Madrid) y la publicación del correspondiente catálogo.
Localizado en el espacio en el que quienes aspiran a atravesar el río para entrar en los Estados Unidos aguardan el momento de hacerlo, Bravo es, en palabras del propio fotógrafo, un ensayo que registra cuerpos, objetos y arquitecturas de un lugar que precede, en dicha espera, la frontera.

José Guerrero
GFK #001, 2004
Cortesía de la Galería Alarcón Criado
© José Guerrero, VEGAP, Madrid, 2025
José Guerrero. A propósito del paisaje
– 25
Centro José Guerrero (Granada)
Intriga. Serialidad. Renovación.
José Guerrero (Granada, 1979) concibe el paisaje como una entidad activa y dinámica donde lo sociopolítico, lo cultural y el imaginario colectivo se entrelazan de manera intrigante.
Para Guerrero, fotografiar un territorio, un paisaje o un lugar implica interesarse por las relaciones de cercanía, las alteraciones y las tensiones que estos encierran, desechando así la concepción moderna del paisaje como algo meramente natural y ajeno a nosotros.
Su producción artística se caracteriza por una meticulosa organización en series, que construyen un mosaico fluido de significados. En algunas de ellas, Guerrero utiliza de manera intencionada ciertos convencionalismos del paisaje natural y arquitectónico heredados de la fotografía moderna, como los horizontes marcados, la teatralidad del cielo y las nubes o la saturación de colores. Este enfoque invita al espectador a experimentar una renovación de la mirada, más allá de la simple contemplación.

Francisco de Goya
Ya no hay tiempo, ca. 1810-1814 /1906
Colecciones Fundación MAPFRE
© Francisco de Goya. Desastres de la guerra
Francisco de Goya y Lucientes. Desastres de la guerra. Colecciones Fundación Mapfre
– 11
The Grand Master’s Palace (La Valletta, Malta)
Reformismo. Reflexión. Testimonio.
Francisco de Goya y Lucientes nace en 1746 en Fuendetodos, Zaragoza. Allí estudia con José Luzan, junto al que entra en contacto con el arte del grabado. Su obra es fruto de una constante experiencia y reflexión, producto de su reformismo ilustrado, que se oponía al tradicionalismo fuertemente arraigado en la sociedad española. Frente a muchos de sus contemporáneos, Goya va a dejarnos un testimonio de su época profundamente lúcido y consciente.
En los meses posteriores a la invasión francesa y al inicio de la Guerra de la Independencia (1808 -1814), una contienda que enfrentó al pueblo español con las tropas francesas, el artista vivió sometido a los numerosos vaivenes que acompañaron la caída del Antiguo Régimen.
En 1810 inició la serie de aguafuertes “Los desastres de la guerra”, 80 láminas tituladas y numeradas, grabadas al aguafuerte con algunas aportaciones de punta seca y aguada y estampadas en tinta negra. Fueron publicadas por primera vez por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y su cuarta edición, que es la que forma parte de las Colecciones Fundación Mapfre, fue realizada en 1906 en la Calcografía Nacional.