Una Aventura de Amigos organizada por Proyecto Daniel

Crecer, hacer amigos, vencer obstáculos y sobre todo, sonreír a pesar de la enfermedad

Crecer, hacer amigos, vencer obstáculos y sobre todo, sonreír a pesar de la enfermedad Crecer, hacer amigos, vencer obstáculos y sobre todo, sonreír a pesar de la enfermedad

En un fin de semana lleno de color, magia y amistad, se celebró en San Gerardo de Dota, Costa Rica, el VI campamento Aventura de amigos que organiza Proyecto Daniel para ofrecer a 53 niños que padecen cáncer una oportunidad de aprender, vencer obstáculos y compartir una experiencia con otros jóvenes que viven situaciones parecidas.

Durante tres días, los campistas pudieron vivir una aventura inolvidable, dejando de lado sus miedos y atreviéndose a escalar paredes o a subir a la copa de un árbol para después tirarse en una hamaca. El campamento ofreció también talleres y espacios de elaboración de manualidades; así como un karaoke lunar y la tradicional fiesta de sábado por la noche.

Los chicos viven durante tres días una experiencia transformadora. “Este fin de semana pude agarrar fuerzas para seguir luchando y encontrarme conmigo misma otra vez, hacer cosas que jamás pensé que haría como tirarme de un árbol y volar” nos cuenta Valerie Hoffman Ramírez, paciente de 17 años.

Y es que los guerreros naranjas intentan siempre superarse. Fernanda Boza Castro, de 22 años, comparte con nosotros su experiencia: “El campa pasado por la cirugía tan reciente no puede hacer varias actividades, pero este año me reté a intentar cada una de esas actividades que no podía o por miedo no hacía, y es tan satisfactorio saber que pude lograrlo, que el miedo solo está en la mente y soy capaz de muchas cosas”.

Para Juan José Zúniga, voluntario de Cruz Roja, “es muy interesante ver el cambio que se genera en los chicos a partir del campamento. Al inicio se pueden ver rostros que reflejan nerviosismo y hasta cierto temor por lo desconocido, de susto por ir. En este campamento experimentan un cambio fantástico, tres días después son otras personas, muchachos que no tenían amigos, que no tenían confianza la desarrollan, empiezan a desarrollar fortalezas y cosas que tal vez estaban ocultas y que el campamento como tal les permite poder sacar de lo más profundo de su ser”, afirma.

La realización del campamento requiere de una logística acorde a las necesidades de los participantes con personal médico, enfermeras, medicinas y una ambulancia. Y también participan los Voluntarios de Fundación MAPFRE. Para ellos la experiencia también es increíble. Elena Navarro, voluntaria de Fundación MAPFRE considera que formar parte de esto ha sido maravilloso: “salgo con el corazón naranja, llena de orgullo y agradecimiento” , añade.

El campamento Aventura de Amigos es, para todos los participantes, un lugar donde las sonrisas nunca se acaban, donde las ilusiones se cumplen y donde es posible superar los miedos.