Escapar de la pobreza es posible

Cómo devolver a la comunidad parte de lo que se ha recibido

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Noelia Sandoval siempre está sonriente. Aunque trabaja por la noche en un hotel cerca del aeropuerto y al acabar su turno asiste a clases de alemán e inglés, el cansancio no parece tener efecto en ella. Después de reposar un rato hasta mediodía, Noelia imparte clases desde las 15 a las 20 horas. Y vuelta a su puesto de trabajo en el hotel. Noelia es un ejemplo de cómo la educación abre nuevos horizontes. Y por eso, dedica su tiempo a que otros niños tengan las mismas oportunidades que ella y destina su dinero a comprar los materiales necesarios para las clases.

Noelia tiene 21 años y ya ha montado una escuela para enseñar idiomas a los niños de la zona: «Cerca de aquí no hay ningún centro de idiomas y quise implementar uno con la misma metodología de enseñanza con la que he aprendido yo».

Noelia vive en Huachipa, en Perú, una localidad situada a tan solo 10 kilómetros de Lima. Una comunidad en la que campan a sus anchas la pobreza extrema, la falta de infraestructuras y la carencia de hábitos de alimentación o de higiene saludables. El polvo de los ladrillos que se fabrican con la tierra de la zona queda suspendido en el aire dificultando la respiración y las oportunidades de adultos, niños y adolescentes.

Allí, la ONG española CESAL lleva a cabo un proyecto de educación integral dirigida a niños, niñas y adolescentes. Noelia fue una de esas niñas que gracias a esta organización pudo acabar una carrera superior. No sólo por lo que le enseñaron o explicaron, sino por lo que aprendió de sí misma: «Mis profesores me ayudaron a ver y entender cuáles eran mis habilidades, a qué me podía dedicar. Y me di cuenta de que lo mío es la atención al cliente y los servicios…».

Noelia hoy enseña idiomas a otros niños para devolver parte de lo que ha recibido pero también para demostrar que escapar de la pobreza es posible. Desde Fundación MAPFRE apoyamos este proyecto que se ocupa de los niños más pequeños para facilitar que las madres trabajen, ofrece a los menores formación y seguridad para que tengan acceso a un futuro mejor y a los jóvenes acompañamiento para su incorporación al mundo laboral.