Tema 2: Desde la escuela

Tema 2: Desde la escuela, de 12 a 16 años Tema 2: Desde la escuela, de 12 a 16 años

La comunidad en la que se inserta la escuela constituye un valioso recurso educativo que puede ser aprovechado en el desarrollo de los programas escolares, como medio para incentivar en los estudiantes el cuidado y la protección de su entorno comunitario, así como para fortalecer sentimientos de pertenencia al lugar de origen. Tener en cuenta las potencialidades del contexto local al momento de estructurar el currículo puede ser la mejor forma de establecer un vínculo entre comunidad y escuela. Sabemos que la comunidad de la escuela es una red compleja e interrelacionada con una variedad de organizaciones y grupos sociales, que posee una identidad y características que la distinguen y hacen que cada comunidad sea única.

Para poder realizar un estudio integral de la comunidad que permita la detección de potencialidades entendidas como recursos educativos se deben observar aspectos como el tipo de comunidad donde está enclavada la escuela (que podrá ser rural, urbana, de pueblos originarios, etc.), el tiempo histórico de su origen, la realidad presente y las expectativas futuras de sus habitantes. La contextualización en el desarrollo del proceso pedagógico aporta un valor importante en la preparación del estudiante para la vida en comunidad.

Si observamos la escuela tradicional, encontraremos que existe una importante brecha entre la escuela y la vida que transcurre fuera de ella. Mientras el mundo vive un proceso de globalización y creciente conexión cultural y económica, la escuela parece estar ajena, manteniendo las formas de organización y métodos de enseñanza de forma más bien estática. Para poder entender lo que ocurre en nuestro entorno inmediato hay que mirar un poco más allá porque hay muchas situaciones que se manifiestan en las interacciones individuales cotidianas, pero que tienen sus raíces profundas en la realidad social que vive cada persona. Por eso consideramos que para poder conseguir confluir escuela y comunidad, es preciso mirar a nuestro alrededor y realizar un análisis de la realidad previo a la toma de decisiones pedagógicas. Pero no es recomendable hacerlo solo desde la escuela hacia afuera, sino también desde afuera hacia la escuela, lo que otorgará validez al constituir un análisis compartido y una toma de decisiones comunitaria.

Son los adolescentes y jóvenes de la comunidad los que pasan más tiempo fuera, los que se hacen parte de la comunidad cada día. Es responsabilidad de toda la sociedad que la comunidad responda a sus necesidades, que tenga alternativas saludables de recreación y que sea un entorno seguro y protegido para evitar que se pierdan en el camino. La aportación de las escuelas a la formación democrática de niños, niñas y adolescentes como futura ciudadanía consciente de las situaciones sociales y culturales de su entorno debería ser una de sus prioridades. Consideremos, por tanto, que la cultura en la que se educan los estudiantes no siempre coincide con la cultura que se pretende impartir en las escuelas.

En la comunidad confluyen diferentes culturas que la escuela muchas veces no conoce o no ha reconocido como parte de ella y como consecuencia pueden producirse desconfianzas y roces, ya que los intereses de ambas partes pueden presentarse de forma contrapuesta. Es fundamental la integración de la escuela en el conjunto de las acciones encaminadas a la mejora de la comunidad donde está inserta. Para lograrlo debe superar el aislamiento y conocer a fondo todas sus posibilidades, culturas y recursos humanos, abriendo la escuela a la colaboración y la innovación. Con ello podrá lograr el apoyo de la comunidad y ser un referente, aunando fuerzas para poner en marcha procesos de mejora de las condiciones de vida de una determinada población y activar a través de la participación el reforzamiento de sus organizaciones sociales, líderes, grupos, asociaciones y personas que forman parte de ella.

Actividades para desarrollar con los/las alumnos/as

Todas las acciones educativas que se realizan en la escuela deben considerar el entorno, la familia y al propio estudiante, ya que desde ella se puede iniciar el proceso de coordinación y apoyo mutuo con instituciones, organizaciones y la comunidad en general. A continuación se proponen un conjunto de actividades a desarrollar en el aula con el objetivo de apoyar el desarrollo de las siguientes competencias en los alumnos:

  • Ser capaz de ponerse en el lugar del otro y comprender su punto de vista, aunque sea diferente del propio.
  • Elaborar nuevas ideas o buscar soluciones y llevarlas a la práctica.
  • Desarrollar una visión estratégica de los problemas que ayude a marcar y cumplir los fines previstos y a estar motivado para lograr el éxito deseable.