Tema 2: Descubro mis habilidades

Tema 2: Descubro mis habilidades, 6 a 11 años Tema 2: Descubro mis habilidades, 6 a 11 años

Las habilidades para la vida son destrezas psicosociales que facilitan a las personas afrontar de forma efectiva las exigencias y desafíos de la vida diaria; es decir, son destrezas para aprender a vivir. Por otro lado, se relacionan con la vida saludable y la capacidad para afrontar las adversidades con éxito.

Las habilidades para la vida favorecen el desarrollo de aptitudes personales, actitudes positivas y de aprendizaje que permiten a los niños aprender poco a poco a hacerse cargo de sus experiencias de forma autónoma. Existen diferentes definiciones y categorías que las agrupan, pero de manera general podrían resumirse en la propuesta de la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Habilidades sociales

  • Conocimiento de sí mismo: implica reconocer el ser de cada uno, así como su carácter, fortalezas, debilidades, gustos y aquello que le desagrada.
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro e imaginar cómo es la vida para esa persona, incluso en situaciones con las que no se está familiarizado.
  • Comunicación asertiva (efectiva): capacidad de expresarse, tanto verbal como no verbalmente, de forma apropiada en distintas culturas y situaciones, con una actitud positiva y abierta.
  • Relaciones interpersonales: destreza que ayuda a relacionarse de forma positiva con las personas con las que se interactúa, a tener la habilidad necesaria para iniciar y mantener buenas relaciones amistosas y familiares y a ser capaces de terminarlas de manera constructiva.

Habilidades cognitivas

  • Capacidad para tomar decisiones: facilita manejar constructivamente las decisiones respecto a la vida propia y la de los demás.
  • Capacidad para resolver problemas y conflictos: permite afrontar de forma constructiva los problemas en la vida, evitando malestares físicos, mentales y problemas psicosociales adicionales (alcoholismo, consumo de sustancias psicoactivas…).
  • Pensamiento creativo: contribuye a la toma de decisiones y a la resolución de problemas, permitiendo explorar las alternativas disponibles y las diferentes consecuencias de las acciones u omisiones.
  • Pensamiento crítico: habilidad para analizar la información y experiencias de manera objetiva. Contribuye a la salud ayudando a reconocer y evaluar los factores que influyen en las actitudes y en el comportamiento, tales como los medios masivos de comunicación y las presiones de los grupos de pares.

Habilidades para el control de las emociones

  • Manejo de las emociones: ayuda a reconocer los sentimientos y emociones propias y de los demás, a ser conscientes de cómo influyen en nuestro comportamiento social y a responder a ellos de forma apropiada.
  • Manejo del estrés: facilita reconocer las fuentes de estrés, así como sus efectos en la vida, y a efectuar cambios para reducirlas.
    En los niños estas habilidades necesitan desarrollarse en la interacción con sus compañeros/as y también a través del conocimiento de sí mismos, mirando a su alrededor, haciéndose cada vez más conscientes de su entorno y sus posibilidades y reconociendo en los demás habilidades tan valiosas como las propias.

Actividades para desarrollar con los/las alumnos/as

En el trabajo diario del aula es posible aprovechar las diferentes situaciones que surgen para aprender nuevas formas de organizarse, mejores maneras de relacionarse y descubrir habilidades personales y de otros que les sirvan para mejorar su propio estudio y motivación.

A continuación se proponen una serie de actividades a desarrollar en el aula con el objetivo de apoyar el desarrollo de las siguientes competencias en los alumnos:

  • Reconocer a través de sus actividades cotidianas habilidades personales.
  • Identificar sus propios gustos y posibilidades para realizar determinadas tareas con éxito.
  • Compartir experiencias personales con otros con el fin de valorar sus capacidades.
  • Reconocer sus sentimientos y emociones respecto a sus éxitos y dificultades, con la finalidad de regular su propia conducta y aprender a conducirla positivamente.